Aina Alegre mostrará "la energía física" de fiestas y rituales en la Sala Hiroshima

La coreógrafa catalana Aina Alegre
EUROPA PRESS
Publicado 13/03/2018 16:20:53CET

   "Voy a buscar los gestos que hacemos para juntarnos y crear comunidad"

   BARCELONA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La coreógrafa catalana Aina Alegre vuelve a la Sala Hiroshima de Barcelona para presentar 'El dia de la bèstia', una espectáculo coreográfico que quiere mostrar "la energía física" que hay detrás de los rituales y las fiestas populares, que se representará desde este viernes hasta el domingo en el espacio artístico barcelonés dentro del proyecto 'Dansa. Quinzena metropolitana'.

   "Voy a buscar los gestos que hacemos para juntarnos y crear comunidad", ha especificado la artista este martes en rueda de prensa, a la vez que ha explicado que en el montaje hay referencias tanto a rituales folclóricos como contemporáneos, aunque ninguno de ellos se muestra específicamente para que el espectáculo contenga un carácter de universalidad.

   Aun así, Alegre ha reconocido: "Como vilafranquina me he inspirado en mi experiencia de los castells", aunque también ha relatado que hay resonancias de las danzas en las que el picado es importante, y que en el montaje aparecen sugeridas con los zapatos de claqué que lucen los intérpretes.

   Respecto a la escenografía, la coreógrafa catalana ha detallado que se trata de un espacio vacío en el que destaca el trabajo de luces y tierra vertida en el escenario y mezclada con purpurina: "La presencia de la tierra se debe a la exterioridad en la que se acostumbran a producir dichas fiestas y rituales, también hay la noción de ciclo y de rastro", ha añadido.

   En este sentido, Alegre también ha especificado el significado del título: "Representa la idea de ciclo, de día indicado, y también la parte bestial de nosotros mismos que ponen de manifiesto los rituales".

ESTRENO EN FRANCIA

   Residente en Francia desde hace una década, la coreógrafa catalana ya ha estrenado el espectáculo en París (Francia), donde lo diseñó y ensayó junto con su compañía Studio Fictif, integrada por cinco bailarines residentes en la capital francesa, y que también han viajado con ella para llevarlo a Barcelona.

   "El proyecto surgió de una especie de falta. Creo que en Francia la obra ha tenido un discurso distinto ya que es un país en el que no hay una creencia tan firme en las fiestas y rituales. En este montaje también hay un poco la idea de reconciliación", ha ahondado la artista.