Álvarez admite deficiencias en la información a los usuarios de Cercanías y vuelve a culpar al PP de falta de inversión

Actualizado 26/06/2007 18:02:43 CET

BARCELONA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, volvió a culpar hoy al Gobierno del PP del retraso en las inversiones en Cercanías Renfe de Barcelona, y anunció nuevas medidas para mejorar el sistema de información al usuario en caso de incidencias como la de este fin de semana, en la que reconoció que "pudo haber funcionado mejor".

Según dijo hoy tras una reunión con altos cargos en Barcelona, la inversión prevista en Cercanías para esta legislatura, 626 millones de euros, es un 166% superior a la de la anterior legislatura --un "esfuerzo inversor sin precedentes", según ella--, y acusó a los populares de "castigar" a Catalunya en beneficio de las Cercanías de Madrid.

La ministra centró sus críticas especialmente en el presidente del PP catalán y ex ministro, Josep Piqué, a quien preguntó "qué sentía cuando veía que todos los trenes encargados --por el Ministerio de Fomento-- iban a Madrid".

Igualmente, acusó a CiU de "cómplice" de esta situación, ya que votó favorablemente a los Presupuestos Generales que preveían esta "disparidad".

Por todo ello, pidió paciencia y tiempo a la sociedad catalana para que se vean los frutos de la inversión iniciada durante esta legislatura. "No tenemos una varita mágica", admitió, aunque aseguró que a partir de 2008, cuando ya haya llegado el AVE a Barcelona, la situación mejorará, ya que algunas vías verán reducido su tráfico y se podrán hacer obras de mejora ahora incompatibles con las del AVE.

En este sentido, pidió confianza en su palabra asegurando que "siempre" que ha expresado un compromiso, ha "cumplido en fechas y hechos", como el AVE a Lleida. "Tengo credibilidad suficiente", aseguró.

EL PLAN URGENTE FUNCIONA.

Mientras tanto, el Plan de Actuación Urgente (PAU) anunciado el pasado noviembre para disminuir las incidencias en la red de Cercanías se ha cumplido más rápido de lo previsto, según ella.

De los 48 millones que se tenían que adelantar en dos años para llevar a cabo 50 actuaciones, ya se han ejecutado un 75%. Como ejemplo de ello, dijo que en la primavera de 2004, cuando entró en el gobierno, "no había ningún tren nuevo contratado", mientras que ahora llegan una media de tres cada mes y ya hay 19. Esto permitirá que a finales de este mismo año las líneas C-1, C-2, C-4 y C-10 puedan tener trenes de doble composición.

Otra buena noticia es que se comprometieron 90 nuevos técnicos en mantenimiento y revisión y han llegado 125, mientras que la plantilla prevista para atención al cliente tenía que aumentar en 435 personas y lo ha hecho en 667.

Todo ello ha permitido que, según los datos de Fomento, el número de trenes retrasados haya disminuido un 16% este semestre y que los pasajeros afectados por averías en trenes o infraestructuras ferroviarias sea un 25% inferior.

A pesar de esto, los usuarios afectados por incidencias debidas a causas externas a Renfe o a Adif, como el accidente del pasado viernes cuando descarriló un Euromed por velocidad excesiva, han aumentado un 340%. La ministra no quiso precisar las causas externas, "para no dar ideas".

A pesar de estos porcentajes, Álvarez no pudo concretar si esto suponía un aumento en el número total de pasajeros afectados por incidencias o retrasos, sea cual sea el origen. Ante la insistencia de los periodistas en conocer las cifras absolutas, la ministra dio por acabada la rueda de prensa.

MEJORAR LA INFORMACIÓN AL USUARIO.

Álvarez admitió que en el incidente de este fin de semana falló la información a los usuarios. Por ello, se comprometió a mejorar este aspecto inmediatamente.

Algunas medidas que pondrá en marcha Fomento serán instalar una megafonía autónoma en cada andén en caso de emergencia o segregar la información acústica y visual sobre los trenes de Cercanías y el resto del servicio de Renfe en las estaciones de Sants y de Passeig de Gràcia.

También aumentará en 85 o 90 trabajadores el personal destinado a información a los pasajeros. Se desplegará una red comercial de atención al cliente en el núcleo de Cercanías, se aumentará la formación de estos trabajadores y se establecerá un protocolo para que haya un responsable único de información en cada estación.

Respecto a las críticas a la gestión de las incidencias, Álvarez admitió que algunas de ellas "tienen razón" y las comprende, aunque rechazó asumir responsabilidades políticas, algo que consideró "una exageración" y de política "carroñera".

En este sentido, reiteró que el incidente del pasado viernes no fue culpa de la falta de inversión o de las obras y recordó que todo apunta a que la única causa del accidente fue la excesiva velocidad del convoy, que iba a 120 kilómetros por hora en un tramo de 30. Sin embargo, Álvarez no quiso culpar directamente al maquinista hasta que no se haya cerrado el expediente abierto.