Barcelona impulsa los espacios naturalizados mediante un nuevo modelo de verde urbano

Comisionado de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, Frederic Ximeno
EUROPA PRESS
Publicado 13/06/2018 11:58:17CET

    BARCELONA, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El comisionado de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, Frederic Ximeno, ha explicado este miércoles que el Gobierno municipal ha impulsado un nuevo modelo urbano del verde para lograr espacios verdes naturalizados, que son los que buscan aumentar la infraestructura verde urbana, transformarla para obtener servicios socioambientales, y potenciar la corresponsabilidad en el incremento de la biodiversidad.

   "Barcelona dispone de 22 nuevos espacios naturalizados distribuidos por los distritos de la ciudad y se han instalado nuevas estructuras para atraer a la fauna, porque el objetivo es tener un verde que promueva la biodiversidad, una gestión ecológica y que cuente con la implicación ciudadana", ha explicado en rueda de prensa.

   Para llevar a cabo la naturalización, Ximeno ha dicho que el Ayuntamiento ha cambiado la gestión del verde "para reducir la carga contaminante y aumentar el ahorro de energía y agua", un proceso basado en la reducción de productos fitosanitarios, la eliminación de herbicidas, la introducción de la compra verde, una nueva gestión del arbolado y una nueva gestión de recursos y residuos.

LA NATURALIZACIÓN

   "Naturalizar significa transformar los espacios verdes para favorecer los procesos naturales y la entrada espontánea de flora y fauna, protegiendo la conservación de la biodiversidad sin perder la calidad estética y reorientar los espacios a un beneficio social y de salud", ha informado.

   Para lograrlo, el Ayuntamiento ha eliminado el gliosfato y se han disminuido los tratamientos fitosanitarios de la vegetación, asimismo, de las 116 plagas en la ciudad 11 se tratan químicamente solo cuando se asocian a un riesgo sobre el impacto urbano, 103 se tratan solo mediante un control biológico y dos son tratadas químicamente.

   Otras de las medidas son la instalación de más de 1.300 alcorques, que atraen fauna beneficiosa para la ciudad, una poda más respetuosa con los árboles --respetando su calendario de floración y fructificación--, una mejora del suelo, la incorporación de nuevas tecnologías para una gestión más eficiente, la diversificación de especias y una plantación de árboles con flores y frutos interesantes para la fauna.

   También se han creado, según Ximeno, casi 7.000 metros cuadrados de nuevos grupos de flores en los diez distritos de Barcelona, se han naturalizado las balsas de agua en diez parques, y el Ayuntamiento ha adaptado la vegetación al litoral marino mediante la plantación y siembra de prados de flores y arbustos.

   Esta iniciativa, que cuenta con una campaña comunicativa --folletos informativos, informadores y nueva señalización de naturalización-- tiene como objetivo avanzar en la línea de la naturalización de la ciudad, "un gran reto porque implica un cambio de gestión del verde, de la forma de trabajar y de la lógica e implicación de la ciudad y del consistorio", ha afirmado.

   Ximeno ha asegurado que "hay aspectos a mejorar todavía", sin embargo ha destacado el balance positivo por parte del Gobierno municipal con estas modificaciones, que forman parte del Pla del verd i la biodiversitat 2013-2020, el Pla director de l'arbrat 2017-2037, la medida para la erradicación del gliosfato (2017) y la medida de infraestructura verde urbana.

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