La Cámara de Barcelona pide "un cambio institucional profundo" contra la infrafinanciación

Joan Ramon Rovira y Miquel Valls (Cámara de Comercio de Barcelona)
EUROPA PRESS
Actualizado 27/04/2016 13:04:49 CET

Valls reclama mejorar la financiación de la Generalitat "de una vez o progresivamente en un periodo plurianual"

BARCELONA, 27 (EUROPA PRESS)

La Cámara de Comercio de Barcelona ha pedido "un cambio institucional profundo" en España para resolver la actual infrafinanciación de Catalunya, mejorando su sistema de financiación para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas catalanas de forma compatible con los objetivos de reducción del déficit.

En rueda de prensa para presentar un estudio propio sobre las condiciones de sostenibilidad financiera de la Generalitat hasta 2020, el responsable del servicio de estudios de la Cámara, Joan Ramon Rovira, ha afirmado que no será posible un crecimiento del gasto público --en términos reales, es decir, descontando la inflación-- compatible con la estabilidad presupuestaria sin "un cambio económico que solo tiene solución política".

El presidente de la Cámara, Miquel Valls, ha expuesto que el problema financiero y la cuestión territorial están estrechamente ligados, y que los gobiernos central --cuando se constituya-- y catalán tienen la responsabilidad conjunta de acordar medidas que garanticen la viabilidad de las cuentas públicas catalanas "con independencia de acuerdos o desacuerdos políticos en otros aspectos".

ACUERDO POLÍTICO

Ha afirmado que, en la que próxima campaña electoral para las elecciones generales de junio, todos los partidos deberían pronunciarse "sobre estos temas de importancia real para el futuro de los ciudadanos", y explicar qué harán para resolver esta situación a través de un acuerdo, aunque ha lamentado el precedente de que no han conseguido alcanzar un pacto para formar nuevo Gobierno central estos cuatro últimos meses, de lo que ha culpado a todas las formaciones en conjunto.

Ha augurado que en la reunión prevista este jueves entre la vicepresidenta del Gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría, y su homólogo catalán, Oriol Junqueras, hablarán seguramente de estos temas de financiación: "Esperamos y confiamos en que se encuentren vías de solución dentro de este marco de complejidad porque interesa al conjunto del Estado que se resuelva".

Ha reprochado que hace dos años que se debería haber abordado un nuevo sistema de financiación autonómico, y que es un tema que se debe resolver: "No se puede ir retrasando eternamente. Se debe resolver ya".

PROPUESTAS DEL INFORME

El estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona apunta a revisar "cuestiones fundamentales" como la distribución de responsabilidades sobre la recaudación y gestión de los ingresos, los criterios de reparto, la aportación del Estado al conjunto del sistema y las necesidades asociadas a las competencias asumidas por cada nivel de administración.

Apunta a tener especialmente en cuenta la concentración de los gastos sociales más básicos a nivel autonómico, las necesidades de inversión pública y el diferencial en el coste de vida en los diferentes territorios.

El informe repasa que, entre 2010 y 2013, el gasto público catalán se redujo un 18,5% en comparación con 2009, frente a una media del conjunto de autonomías del 7,2%, mientras que los ingresos descendieron un 15,4%, lo que demuestra un "importante esfuerzo de consolidación fiscal", aunque también detecta un cambio de tendencia en 2014 y 2015, con incrementos anuales de gasto no financiero del 2,8% y el 7,4%, respectivamente, mientras que los ingresos han aumentado en una tasa muy inferior.

TRES ESCENARIOS

El documento concluye que "será muy difícil" cumplir los objetivos de estabilidad presupuestaria y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas de la Generalitat a largo plazo dentro del actual marco de financiación, y analiza tres escenarios con una metodología propia.

Para cumplir con el objetivo de déficit del 0,7% de 2016, la Generalitat debería reducir el gasto nominal un 1% y congelar el gasto público en términos reales durante los siguientes tres años para llegar a un ligero superávit en 2019.

En un escenario con un déficit del 1% este año, podría aumentar el gasto un 1,3% y debería congelarlo en términos reales los cuatro años posteriores para conseguir equilibrar el presupuesto en 2020.

La Cámara matiza que congelar el gasto real tres o cuatro años consecutivos "es difícilmente asumible desde el punto de vista social, económico y político", y plantea un tercer escenario en el que aumentasen los ingresos de la Generalitat por encima de lo que se puede esperar con el sistema actual para conciliar un aumento anual del gasto público del 2% entre 2017 y 2020 con la meta de déficit cero en 2020.

La respuesta es un aumento de los ingresos adicional al derivado del crecimiento económico y aplicado probablemente de manera gradual que fuese de "al menos" un 1% del PIB catalán --lo que equivale a unos 2.000 millones de euros-- al final del periodo, en 2020.

ALARGAR CALENDARIO NO ES SUFICIENTE

Y es que la Cámara de Comercio considera que alargar uno o dos años el periodo de cumplimiento del equilibrio presupuestario "sería condición necesaria pero no suficiente para garantizar un nivel de ajuste fiscal que fuese realmente asumible", ha expuesto Miquel Valls.

Ha señalado como condiciones adicionales la redistribución de la carga del ajuste entre niveles de administración "más proporcional al peso relativo de cada subsector en el gasto público total", y ha calificado de fundamental mejorar la financiación de la Generalitat de una vez o progresivamente en un periodo plurianual.

"Solo de esta forma sería posible conciliar el necesario ajuste fiscal con un crecimiento moderado pero sostenido del gasto público en términos reales", ha agregado.