Cantalou no reconstruirá la fábrica de Vallirana (Barcelona) y dejará en Catalunya una plataforma logística y comercial

Actualizado 05/10/2007 15:14:38 CET

BARCELONA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

La dirección del grupo Cémoi, propietario de la fábrica de chocolates Cantalou, comunicó hoy a la empresa su decisión de no reconstruir la planta de Vallirana (Barcelona), que quedó calcinada tras un incendió el pasado 7 de septiembre, por lo que ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 105 trabajadores.

Según los responsables de la compañía, "la única solución viable" para mantener los clientes es repartir la producción de la planta catalana en otras fábricas del grupo y dejar en Olèrdola --población de la región del Penedès en la provincia de Barcelona-- una plataforma con las divisiones de logística, comercial, calidad, recursos humanos, finanzas y administración que emplearía a 25 de los 130 trabajadores.

Tras las conversaciones mantenidas entre la compañía y las administraciones locales y de la Generalitat, la empresa consideró que los costes de construcción y puesta en marcha de la nueva factoría podrían ascender a 35,3 millones de euros. Asimismo, la planta contaría con maquinaria más moderna, que "no garantizaría la continuidad de los puestos de trabajo", según Cantalou.

Por su parte, los miembros del comité de empresa confirmaron hoy las sospechas expresadas durante estas semanas sobre la no continuidad de la fábrica en Vallirana pero advirtieron que "no dejaremos que la cosa se quede así" y afirmaron que pedirán las indemnizaciones que correspondan a la plantilla.

Según la secretaria del comité, Ana Rubio, la empresa les comunicó hoy la posibilidad de que 80 de los afectados por el ERE se trasladen a la planta de Perpignan para conservar allí sus puestos de trabajo. Cantalou ofreció "medidas incentivadas" para los gastos de desplazamiento, alojamiento, escuelas y formación en la lengua del país de los que decidan aceptar la alternativa.

No obstante, para Rubio está es una medida para intentar "reducir la cuantía de las indemnizaciones", puesto que aseguró que, de este modo, "pueden acogerse a la excusa de haber ofrecido una opción de trabajo a los empleados". Rubio insistió en la dificultad que el traslado supone para muchos trabajadores que "ya tienen su vida montada aquí" y marcharse supone también "el traslado de toda una familia, lo cual no es nada fácil".

Durante la reunión mantenida con la dirección esta mañana, la responsable sindical aseguró que Cantalou afirmó ser "una empresa familiar" y reiteró que no disponía de "mucho dinero" para las indemnizaciones. "Nos lloraron ellos en vez de llorar los trabajadores", explicó Rubio y señaló que el ERE por causa mayor que presentó la compañía contempla compensaciones "muy limitadas".

El comité y la dirección de Cantalou se reunirán el próximo lunes en la sede de la Conselleria de Trabajo para hacer entrega del ERE y empezar a programar las futuras reuniones negociadoras.

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