El CatSalut asegura que las mejoras en salud mental de 2018 estarán en los Presupuestos aunque se prorroguen

El director del CatSalut David Elvira en una conferencia en el IEC
EUROPA PRESS
Publicado 09/04/2018 22:17:52CET

Elvira afirma que mejorar las condiciones laborales del sector depende de Hacienda

BARCELONA, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El director del Servei Català de la Salut (CatSalut), David Elvira, ha asegurado este lunes que las mejoras en salud mental que se pactaron en 2017 y deberían implementarse este año estarán previstas en los Presupuestos de 2018 "aunque sean de continuidad", ya que lo están negociando actualmente, por lo que el sector puede estar tranquilo, ha asegurado.

Lo ha dicho en declaraciones a Europa Press, al preguntársele sobre el hecho de que la patronal sanitaria La Unió recomendara prudencia a los centros concertados en relación a aplicar las mejoras de la estrategia nacional de salud mental que todavía no están presupuestadas, después de ofrecer una conferencia en el Institut d'Estudis Catalanas (IEC).

Sobre la posibilidad de que los trabajadores del sector recuperen las condiciones anteriores a la crisis, ha dicho que depende, entre otras cosas, porque parte de la velocidad con la que se recuperan los salarios se define desde el Ministerio de Hacienda: "No tenemos que estar tan preocupados por los presupuestos como por la regla de gasto que nos pone Madrid".

En la conferencia, Elvira ha identificado los retos que afronta el sistema, sobre el que ha dicho que ha llegado el momento de, más que reformarlo, transformarlo, pero para esto son necesarios consensos sociales.

Preguntado por un profesional del sector salud asistente al acto sobre las posibilidades de mejora de las condiciones precarias de los profesionales, ha dicho que el problema ha sido que en la crisis se hizo "una política de precios", de bajar salarios y precios sin hacer cambios estructurales, que afectaban a todo el mundo sin contar la eficiencia.

Ha afirmado que se ha podido sobrevivir porque los profesionales estaban "mal pagados", pero ha añadido que hay más ámbitos de mejora que los salariales, como por ejemplo que los profesionales dispongan de más tiempo para dedicar a la investigación, la formación y la cooperación.

Ha explicado que el sistema de salud catalán, como eje vertebrador del estado del bienestar, "ha sido erosionado" desde posiciones exógenas, sobre todo en su carácter de accesible universalmente, y ha lamentado que el Gobierno central haya presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de universalización de la asistencia sanitaria.

Ha dicho que ante una ley como esta, aprobada por el Parlament, está la opción de hacer un pacto entre Generalitat y Estado, en caso de que el Gobierno central no la considere constitucional, pero al aplicar el artículo 155 lo que se ha generado es que "en una parte de la mesa de negociación esté la ministra, y en la otra, también la ministra", y ha lamentado que no hayan esperado a un Govern.

Sobre el sistema de salud catalán, Elvira ha destacado los buenos resultados en ámbitos como las cardiopatías y el cáncer, con redes oncológicas con supervivencias muy buenas si se compara con otros países con rentas parecidas, aunque ha reconocido que tiene "dificultad histórica en la gestión de la cronicidad", que se agravia por el sobreenvejecimiento de la población.

RETOS ACTUALES

Al reto demográfico y el de cómo se aborda la cronicidad, ha sumado el de cómo el sistema digiere las mejoras tecnológicas digitales, cómo integra una población "más empoderada", con más conocimiento y que necesita un enfoque menos paternalista, y cómo afronta el reto de la sostenibilidad.

Ha identificado que en los últimos tiempos ocurre que, ante una mejora tecnológica nueva, no solo se mira si es eficiente, sino también la suficiencia: "El problema es que no se puede pagar con la restricción presupuestaria", ha dicho.

En la última década, a la fragilidad biológica de la población envejecida, después de la crisis, se le ha sumado la fragilidad social, y ha afirmado que si no se es consciente de esta "fragilidad sobrevenida", que implica desigualdades en la percepción de la salud, no podrá superarse.