CiU y PP modifican el Plan de Usos de Ciutat Vella para poner fin al coto hotelero

La Rambla de Barcelona
EUROPA PRESS
Actualizado 23/04/2013 17:10:13 CET

BARCELONA, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha anunciado este martes que su grupo ha llegado a un acuerdo con el gobierno de CiU para modificar el Plan de Usos de Ciutat Vella, poniendo fin al coto hotelero y de la restauración en el distrito.

Según ha informado Fernández a los medios, permitirá construir hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas en el perímetro del distrito y en los edificios de su interior protegidos dentro del catálogo B.

El acuerdo, que se abordará en la Comisión de Gobierno de este miércoles --según ha informado Fernández y ha confirmado el ejecutivo a Europa Press--, puede entrar en vigor antes del verano, y prevé también autorizar nueva actividad de restauración en zonas "no saturadas" y en las llamadas áreas de tratamiento específico.

El popular ha detallado que entre estas zonas no saturadas se abrirá el coto a la restauración en el barrio de Sant Pere, el Portal de l'Àngel y el norte del Raval; y en cuanto a las áreas de tratamiento específico, se incluyen la Boqueria, los porches de Santa Caterina y Sant Pere, la plaza George Orwell, el paseo Picasso, la calle Robador y la calle del Call.

CiU y PP también se han comprometido a aprobar un planeamiento urbanístico que regule la concesión de licencias para pisos turísticos en zonas de concentración turística de la ciudad, incluida Ciutat Vella, y previsiblemente se actuará en los barrios limítrofes de Ciutat Vella, el centro de la ciudad y la Sagrada Familia.

Además, ha defendido que los apartamentos turísticos se concentren en edificios enteros y no en pisos dentro de comunidades de vecinos para "mejorar la convivencia", y ha criticado la falta de recursos del vigente Plan de Usos para inspecciones, lo que ha impedido frenar actividades ilegales e incumplimientos de normativas.

Ha asegurado que el año pasado los pisos turísticos legalizados pasaron de 2.688 a 4.558, un incremento del 70%, mientras que los albergues, cuya inspección en toda la ciudad recae en un sólo inspector del Consell Comarcal del Barcelonès.

CONTROL Y PROHIBICIÓN

Así, ha anunciado que el pacto con CiU también prevé la aprobación de un plan específico de inspección de actividades económicas e irregulares: "Corremos el riesgo de que lo que ha pasado en Ciutat Vella sea, y ya lo empieza a ser, extrapolable al conjunto de la ciudad, lo que justifica esta normativa".

Asimismo, ha avanzado que se aumentarán las distancias permitidas entre establecimientos de 50 a 100 metros, para "rehuir la proliferación de establecimientos de comida rápida, supermercados y 'badulaques", y se mantendrá la prohibición de apertura de establecimientos de azar, prostitución, locutorios y asociaciones de cannabis.

Fernández ha garantizado que los ingresos que recaudará el Ayuntamiento derivados de la actividad económica que se genere gracias al nuevo plan se asignarán a "más inversión y mejores servicios" en los barrios del distrito.

VECINOS "DE TODA LA VIDA"

Ha señalado que permitirá fortalecer la actividad económica mejorar la oferta comercial para los vecinos, mejorar la convivencia y huir de los guetos, evitar la expulsión de vecinos de toda la vida, y más transparencia y más inspección en la regulación de la actividad turística, que se había convertido en un "verdadero desmadre".

Preguntado por la oposición vecinal a desbloquear el coto hotelero por la alta presión turística, Fernández ha valorado que es un buen acuerdo para el vecindario, que ha asegurado que se verá beneficiado, y ha puesto en valor su apoyo electoral: "Reivindico los derechos de los 100.000 vecinos que nos votaron, también en Ciutat Vella".

Sobre la posibilidad de que el coste de la vivienda suba y pueda provocar la huída de vecinos a otros barrios, ha replicado: "En los últimos 12 años, los extranjeros han pasado a representar del 19% al 42% de la población de Ciutat Vella. Si dejamos las cosas como hasta ahora, año tras año los vecinos de toda la vida serán menos, y sus hijos y nietos continuarán sin venir a estos barrios y cada vez habrá más extranjeros".

El vigente Plan de Usos entró en vigor el 1 de noviembre de 2010, y contó con el apoyo del anterior gobierno --PSC e ICV-EUiA-- y UpB, la abstención de CiU y el 'no' del PP; su redacción la capitaneó la exconcejal de Ciutat Vella Itziar González, quien sin embargo no pudo incluir aspectos como recuperar los 'meublés' para evitar la prostitución callejera.