El Código Ético de Barcelona limita puertas giratorias pero no impide contratar a familiares

 Pleno Municipal Del Ayuntamiento De Barcelona
EUROPA PRESS
Publicado 30/06/2017 14:19:50CET

Afecta a unas 480 personas e incluye infracciones que van de sanciones leves a la inhabilitación

BARCELONA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes el Código Ético y de Conducta, que regula la actuación de electos, altos cargos y personal directivo y eventual, entre otros, y limita las puertas giratorias y regalos de más de 50 euros --deberán devolverse y, si no es posible, incorporarse al patrimonio del consistorio--, pero no impide la contratación de familiares.

La iniciativa se ha aprobado con el apoyo de todos los grupos excepto la abstención del Demòcrata y el rechazo de la CUP, y ha incluidos enmiendas presentadas por ERC y el PP relativas a la contratación de familiares, que han contado con el apoyo de todos los grupos excepto la abstención de la CUP y el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy.

La enmienda de ERC añade al código la obligatoriedad de abstenerse de nombrar personal con el que pueda haber conflictos de interés familiar, pero Asens ha explicado en declaraciones a los medios que la ley fija que, en los cargos eventuales --de confianza-- no se producen por definición estos conflictos de interés porque son de libre designación y sin un "proceso de concurrencia con otras personas", por lo que la enmienda no tiene efectos.

El portavoz de ERC, Jordi Coronas, ha replicado también en declaraciones que si el Gobierno de Ada Colau dice que su enmienda no cambia nada, es que está empezando a pensar qué excusa tiene que poner para incumplir el Código Ético, y ha exigido poner la ética por encima de la ley: "Si realmente defienden la ética, que no pongan excusas. Que lo apliquen, y que lo apliquen con efectos retroactivos".

Asens ha señalado que, en los cargos eventuales, no se priva a otra persona del cargo, sino que es una facultad discrecional tanto del Gobierno como de la oposición --aunque los nombramientos los firma la alcaldesa--, y ha lamentado que la CUP haya votado en contra cuando apoyó el código del Parlament y que el grupo Demòcrata se haya abstenido, aunque ha añadido: "Nos nos extraña que no haya votado este código el partido de las sedes embargadas y del 3%.

El código no afecta a la designación de cargos de confianza, pero establece que se podrá impugnar la participación de los sujetos a la norma en procesos de contratación en los que participen personas con vínculos familiares, afectivos o de amistad para prevenir conflictos de interés.

La alcaldesa, Ada Colau, que ha presidido el pleno por primera vez desde que dio a luz a finales de abril, ha añadido: "Nos felicitamos, porque ya tenemos código ético y de conducta, y es un muy importante paso hacia adelante".

SANCIONES Y PUERTAS GIRATORIAS

El Código Ético, que afectará a unas 480 personas, prevé sanciones si se incumple --desde multas a la inhabilitación---, y establece que los sujetos a la norma que hayan tenido responsabilidades ejecutivas no podrán prestar servicios a entidades privadas que hayan sido afectadas por las decisiones en las que hayan participado durante los dos años siguientes a su cese, con el objetivo de dificultar las puertas giratorias.

Crea un comité ético encargado de interpretar y aplicar el texto, que regula también las incompatibilidades, los viajes --deben estar justificados por el interés público--, la obligación de velar por el respeto y la protección de los Derechos Humanos, la legalidad, la lealtad institucional, la igualdad y la proximidad, sin hacer un uso abusivo del cargo persiguiendo intereses propios o ajenos.

MÁS TRANSPARENCIA

El demócrata Jordi Martí ha advertido en el debate en el pleno de que el Gobierno municipal tiene poca credibilidad para hacer el abanderado de la ética y la transparencia, y se ha abstenido tras expresar sus dudas sobre si la normativa "impedirá que el Gobierno continúe contratando a familiares y a empresas y cooperativas cercanas".

La líder municipal de Cs, Carina Mejías, ha coincidido en señalar que el ejecutivo no tiene credibilidad, porque ganó prometiendo regenerar la democracia y cuando llegó practicó el nepotismo como nadie, en palabras de la presidenta del grupo, que ha añadido: "Se dice que 'hecha la ley, hecha la trampa'. Ustedes hacen las trampas, y después hacen la ley".

El popular Alberto Fernández ha reclamado que "en el Código Ético no haya trampas, en exigencia de la tranpsanrecia", y que no se produzcan contrataciones menores ni subvenciones a personas o entidades vinculadas a miembros del Gobierno municipal, en el que ha pedido que no haya ninguna sombra.

Maria Rovira (CUP) ha descartado apoyar el Código Ético porque se basa en unas leyes y un marco ideológico que no comparte, aunque ha señalado que puede prevenir el fraude y la corrupción, y el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, ha dicho que puede contribuir a mejorar la transparencia, y que se verán sus resultados cuando se empiece a aplicar.

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