Condenado a dos años de cárcel un vecino de El Prat de Llobregat por distribuir pornografía infantil en Internet

 

Condenado a dos años de cárcel un vecino de El Prat de Llobregat por distribuir pornografía infantil en Internet

Actualizado 28/12/2006 19:18:26 CET

El acusado quedó en libertad provisional tras pasar un año en la cárcel porque se le aplicó indebidamente el nuevo Código Penal

BARCELONA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha condenado a dos años de cárcel a un vecino de El Prat de Llobregat por distribuir fotografías y vídeos de pornografía infantil a través de Internet. El acusado quedó en libertad provisional el mismo día del juicio, tras pasar un año en la cárcel, después de que el Tribunal comprobase que actuó antes de la entrada en vigor de la reforma del Código Penal de 2004, más severo y cuya aplicación le mantuvo indebidamente en prisión preventiva.

Enrique M.J., conocido en Internet como 'Dark Boy', fue detenido el 22 de noviembre de 2005 en su domicilio de El Prat de Llobregat (Barcelona) junto a su compañero sentimental, Carlos M.B., en el marco de la operación 'Lolita Saima', cuyo objetivo era desarticular una red que distribuía pornografía infantil a través de Internet.

La investigación se inició en marzo de 2004, cuando la Policía española recibió información procedente de la Oficina de Interpol en Helsinki (Finlandia) sobre la detención por distribución de pornografía infantil de un ciudadano finlandés, que intercambiaba archivos con otros usuarios utilizando la red de servidores de chat llamada IRC.

Las pesquisas policiales finalizaron con la detención de otras 16 personas en Catalunya, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla y León y Castilla-La Mancha, entre ellas el ex concejal del Ayuntamiento de La Seu d'Urgell (Lleida) David Rueda, de ERC, que fue condenado en diciembre de 2005 por un juez de La Seu a cuatro meses de prisión por consumir imágenes de pornografía infantil, pena que decidió sustituir por un año de terapia psicológica.

En el caso de Enrique M.J. y Carlos M.B., la Fiscalía solicitó inicialmente ocho años de cárcel para cada uno por un delito de pornografía infantil, la pena máxima cuando el menor que aparece en las fotografías o imágenes tiene menos de 13 años. La acusación pública, no obstante, decidió retirar los cargos contra Carlos M.B. tras escuchar la declaración de su compañero y de los agentes que participaron en la investigación, quienes le desvincularon de los hechos.

En lo que respecta a Enrique M.J., tras la práctica de la prueba pericial, a cargo de dos agentes de la Policía Científica, el Tribunal y la Fiscalía constataron que la última vez que había enviado un archivo de pornografía infantil a través de Internet fue en agosto de 2004, justo un mes antes de que entrase en vigor la reforma del Código Penal.

Hasta el 1 de octubre de 2004, la Ley castigaba con penas de entre uno y tres años de prisión la distribución de pornografía infantil y no consideraba delito la posesión de este tipo de material. La entrada en vigor de la reforma del Código Penal supuso un endurecimiento de las penas, que ahora pueden alcanzar los ocho años de prisión, y estableció como delito la posesión de pornografía infantil para uso propio.

Por ello, al comprobar que el procesado no había enviado ningún archivo después del 1 de octubre, el fiscal se vio obligado a rebajar su petición inicial de condena a tres años de cárcel, la pena máxima aplicable antes de la reforma, y la Sección Décima acordó su puesta en libertad provisional, ya que había permanecido un año en la cárcel y, por tanto, había cumplido una tercera parte de la condena máxima que se le podía imponer.

Finalmente, según informaron a Europa Press fuentes judiciales, la Sección Décima ha decidido condenar a dos años de prisión a Enrique M.J. por distribución de pornografía infantil, pese a que el acusado aseguró durante el juicio, celebrado el pasado 19 de diciembre, que él no había "exhibido, difundido y, ni mucho menos, producido" ese tipo de material.

El procesado, sin embargo, reconoció que intercambiaba fotografías pornográficas de menores con otras personas a través de los canales IRC en Internet. De hecho, según las diligencias, llegó a intercambiar más de 200 archivos tanto a nivel nacional como internacional y la Policía incautó en su domicilio 72 CD y 26 DVD que incluían 8.167 archivos de imagen y 167 archivos de vídeo de contenido pornográfico infantil, en concreto, de niños menores de 13 años en actitud obscena e, incluso, de bebés.

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