Condenan a Educació a indemnizar con más de 46.000 euros a un alumno herido grave tras pisar una claraboya que se rompió

Actualizado 19/09/2007 20:33:23 CET

BARCELONA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha condenado a la Conselleria de Educació a pagar una indemnización de 46.197,47 euros a un niño y a su familia después de que el alumno resultara herido muy grave al caerse desde una claraboya de su instituto que se rompió cuando la pisó.

La sección cuarta de la Sala contenciosa-administrativa del TSJC estima parcialmente el recurso presentado por los padres del menor y obliga a la Generalitat a indemnizarle por las heridas y secuelas físicas y psíquicas sufridas.

El accidente tuvo lugar el 6 de abril de 1999 en el IES Martí Dot, de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), donde estudiaba Jorge, de 14 años. Entre las 11 y las 11.30 horas, el menor terminó la clase de Tecnología y se disponía a salir al recreo.

Sin embargo, primero fue a su aula para dejar los libros antes de salir al patio. En aquel momento, Jorge quiso recoger una pelota que se había caído en una terraza. El niño salió por una de las ventanas y bajó a la terraza, que se encontraba en un nivel inferior.

Tras devolver la pelota quiso regresar al aula por la misma ventana, aunque ésta le quedaba a demasiada altura. Un compañero quiso ayudarle y le dejó una silla. En ese momento, se tiró un poco hacia atrás para facilitar la ayuda y pisó la claraboya, fabricada con un cristal de 6 milímetros de grosor.

Al pisarlo, el menor cayó de forma inmediata al piso inferior, donde estaba el aula de 2º B, que en aquel momento estaba vacía.

GRAVES SECUELAS.

A consecuencia de la caída, el menor sufrió un grave traumatismo craneoencefálico con hematoma epidural temporoparietal derecho. El joven fue trasladado al Hospital Sant Joan de Déu, donde permaneció ingresado 67 días. Además, estuvo 118 de baja y no se le dio el alta definitiva hasta casi un año y cinco meses después. Al joven le realizaron una craneoplastia y ha sufrido neuralgias y alteración de la personalidad.

Por todo ello, el TSJC condena a la Generalitat a pagar más de 46.000 euros al afectado por su responsabilidad, ya que el menor estaba en horario lectivo y existe, por tanto, la conocida como 'culpa in vigilando'.

Aunque la familia del menor pidió en agosto de 2002 una indemnización a través de un recurso administrativo a la Conselleria, Educació la rechazó en noviembre de 2003. Ahora, la vía judicial ha dado la razón a la víctima, aunque la familia pidió inicialmente 56.228 euros.

El Tribunal considera que nadie impidió a Manel y sus compañeros permanecer en clase aunque fuera horario de recreo y estuvieran sin vigilancia, por lo que la escuela --y por consiguiente Educació-- es la responsable de lo que les suceda a sus alumnos.

VERSIÓN DE LA GENERALITAT.

La Generalitat alegó, ante el recurso presentado, que Jorge accedió conscientemente a la claraboya, después de engañar, supuestamente, a un conserje para que le facilitara unas llaves para acceder a su aula. Según Educació, el adolescente "desobedeció de forma premeditada y consciente una orden de los maestros".

Sin embargo, la versión de varios profesors y del compañero que estaba presente no acreditan esta explicación, sino que apuntan a que nadie vigiló si había alguien en las aulas.

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