El conseller Tresserras aboga por descentralizar el arte para que "no todo pase en Barcelona"

Actualizado 09/04/2008 13:28:59 CET

SANT CUGAT DEL VALLÈS (BARCELONA), 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras, apostó anoche por descentralizar el arte y la cultura de Barcelona y potenciar la especialización artística de los municipios del entorno de la capital catalana.

Durante una visita a la Canals Galeria d'Art de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), inaugurada el jueves, aseguró que "es muy importante que no todo pase en Barcelona", ya que cualquier evento que sucede fuera de la capital "tiene un valor añadido".

Sin embargo, el conseller explicó que Catalunya existe internacionalmente porque "tiene una gran capital" que debe tener las instalaciones culturales adecuadas, aunque "con la capital no hay suficiente."

Por eso, defendió una mayor actividad artística fuera de esta ciudad que "se está consiguiendo bastante bien", ya que se está dando una magnitud importante a poblaciones como Lleida, Tortosa, Girona, Reus, Valls y en el entorno más inmediato de Barcelona.

Tresserras destacó que Sant Cugat goza de una considerable actividad cultural que no tienen otras poblaciones como Rubí y Cerdanyola (Barcelona). También apostó por la especialización artística de los municipios, como la de Terrassa en arte audiovisual, la de Sabadell en música y el proceso de especialización de Rubí hacia la danza tradicional.

"Cada una de las poblaciones del Vallès debe encontrar la manera de tener las infraestructuras básicas y una cierta especialización", concluyó.

EL MERCADO CATALÁN DEBE COMPETIR GLOBALMENTE.

El conseller de Cultura y Medios de Comunicación explicó que el mercado ordinario de la cultura catalana es "relativamente limitado" porque "una parte de las industrias culturales son dependientes de las inversiones públicas", por lo que apostó por un sistema que combine las grandes industrias con la cultura de proximidad.

Aseguró que es necesario disponer de grandes industrias culturales que puedan producir para el mercado catalán y que "sean capaces de competir en los mercados globales", así como de "segmentos de trabajo cultural de proximidad" que den respuesta a los cambios que se producen en el entorno local y que "sirvan de cojín".

"Sólo las empresas capaces de competir en el mercado global nos podrán garantizar disponer de productos de calidad propios de la cultura catalana", matizó Tresseras, quien añadió que hay que garantizar "existir hacia fuera" porque las comunidades culturales que no existen hacia fuera "corren el peligro de no existir dentro".