Corbacho quiere que el servicio de teleasistencia y telealarma llegue a 50.000 barceloneses en cinco años

Actualizado 24/10/2007 17:24:29 CET

Las diputaciones de Barcelona y Lleida acuerdan convocar una reunión de las cuatro corporaciones sobre la reordenación territorial

LLEIDA, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Diputación de Barcelona, Celestino Corbacho (PSC), aseguró hoy que la corporación provincial pretende extender el servicio de teleasistencia y telealarma a todas las personas que lo necesitan en cuatro o cinco años, lo que podría coincidir con su actual mandato.

Según sus datos, este servicio, salvo casos excepcionales, es necesario para el 10% de la población mayor de 80 años, porque hay mayores de esta edad que se encuentran bien. Ahora la Diputación lo presta a 15.000 personas de las 50.000 que lo necesitan en la provincia.

Para hacer este cálculo Corbacho tuvo en cuenta, sin incluir la capital catalana, los mayores de 80 años de los 310 municipios de la provincia. "Nuestro objetivo es crecer, hay camino para recorrer", afirmó.

El presidente consideró que no debe ser gratuito el servicio, que cuesta 20 euros al mes. "Ha de estar financiado a tres partes: Diputación, el ayuntamiento en cuestión, y otra parte por el usuario; ha de ser un servicio de pago. Si alguna persona lo necesita y no tiene dinero, tiene que haber mecanismos para que no se quede sin el servicio, pero se ha de saber valorar este servicio que puede ser muy útil", agregó.

Corbacho hizo estas declaraciones hoy en el expositor de la Diputación de Barcelona de Municipalia, la feria de equipamientos municipales que esta semana se celebra en Lleida. El salón, que se celebra cada dos años, recibió en 2005 16.631 visitas profesionales. Un 27% de los visitantes eran alcaldes y concejales.

REORDENACIÓN TERRITORIAL.

Poco antes se reunió con el presidente de la Diputación de Lleida, Jaime Gilabert, con el que acordó convocar una reunión de las cuatro diputaciones catalanas para hablar de la futura reordenación territorial.

No obstante, expresó su esperanza en que, después de cuatro años en que los políticos se han dedicado a discutir sobre el Estatut, no dediquen el mismo tiempo a hablar de la división territorial porque lo que más importa a los alcaldes es el refuerzo de la autoridad del alcalde, la financiación y la clarificación de competencias.

En este último ámbito, citó el ejemplo de la inmigración, un asunto del que dijo que se ocupan a nivel administrativo el Estado y la UE pero que "tiene su realidad en una escuela y en un barrio, y es el ayuntamiento el que tiene que solucionar los problemas que se generan".

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