Declarado culpable de asesinato por apuñalar a un gitano de un clan rival en el Port Olímpic

Juicio del crimen del Port Olímpic (Archivo)
Europa Press
Publicado 22/02/2018 18:11:11CET

BARCELONA, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

El jurado ha declarado culpable de asesinato a Luis C.F., del clan de los 'Pelúos', por apuñalar mortalmente en el corazón a un gitano del clan de los 'Baltasares' en una discoteca del Port Olímpic de Barcelona el 24 de enero de 2016, lo que generó un éxodo de más de 500 familias del barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs (Barcelona).

Según ha informado este jueves el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), el tribunal ha declarado culpables de lesiones a los otros dos acusados: Gabriel R.F. --con quien empezó la pelea porque le mentó a sus muertos-- y Juan Manuel V.F., que celebraba el cumpleaños esa noche.

Un grupo de los 'Pelúos' fue a una discoteca del Port Olímpic para festejar el cumpleaños de Juan Manuel V.F. y se cruzaron con la víctima, D.U., que iba muy bebido y, según explicaron los acusados en el juicio, robaba las copas a la gente e iba dando tumbos.

En un momento de la noche hubo una discusión verbal entre Gabriel R.F. --que ya había tenido algún encontronazo con la víctima tiempo atrás--, en la que supuestamente ésta le llamó "maricón" porque llevaba una trenza y le mentó a sus muertos, una afrenta grave para los gitanos.

Las versiones aquí difieren: la fiscal asegura que los tres acusados agredieron a la víctima con vasos en la cabeza y en la espalda, y el principal acusado le clavó después un cuchillo de 18 centímetros en el corazón: "Un acto estudiado y realizado por una persona diestra en el manejo de cuchillos".

En cambio, los tres acusados se desvincularon de la agresión al declarar en el juicio de la Audiencia de Barcelona: aseguraron que no intervinieron en la "lluvia de cristales" de la que fueron testigos, y solo Gabriel R.F. admitió dar un puñetazo a la víctima, pero asegurando que después se apartó.

El principal acusado, Luis C.F., defendió durante su declaración que hubo una pelea pero que él no participó, sino que se apartó y salió del local como pudo, y que las heridas incisas que tenía en la mano se las causó precisamente la lluvia de cristales que le cayó.

Durante el juicio también explicaron que, a consecuencia del crimen, unas 500 familias de los 'Pelúos' tuvieron que abandonar La Mina e irse a otras ciudades, como Madrid, Málaga y Bilbao, por miedo a represalias porque temían que les iban a matar.

PIDEN 22 AÑOS

Por estos hechos la fiscal pide para Luis C.F. --en prisión provisional desde el 28 de enero de 2016-- 22 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía; y 5 años para los otros dos acusados, por un delito de lesiones con instrumento peligroso.

En su relato, el Ministerio Fiscal considera que los acusados se aprovecharon de la "absoluta indefensión" de la víctima, que iba con una tasa de alcohol cinco veces superior a la permitida, estaba solo y aturdido por los golpes cuando recibió la puñalada.

La defensa de Luis C.F. pidió su libre absolución al considerar que no hay suficientes pruebas de que su cliente cometió el crimen, ya que las grabaciones de las cámaras de seguridad aportadas a la causa estaban muy borrosas y ningún testigo vio cómo clavaba el cuchillo.