Las defensas piden que los mossos acusados del caso Quintana no paguen "errores políticos"

Los mossos acusados de dejar sin ojo a Ester Quintana, Llorens B. Y Eduardo C.
EUROPA PRESS
Publicado 27/04/2016 14:39:34CET

Creen que la gestión de la Conselleria de Interior les perjudicó y no ven pruebas para condenarlos

BARCELONA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

La defensa de los dos agentes de los Mossos d'Esquadra acusados de dejar sin ojo a Ester Quintana con una pelota de goma durante la huelga general del 14 de noviembre de 2014 en Barcelona ha pedido que estos policías no paguen "los errores a nivel político" de la Conselleria de Interior con varios cambios de versión de los hechos durante la investigación del caso.

Durante la lectura de su informe final este miércoles, en la vista que se celebra en la Audiencia de Barcelona, la abogada del subinspector que supuestamente dio la orden de disparar, Olga Tubau, ha querido dejar claro que ninguno de los dos agentes tuvo participación en la "gestión de política" del caso y que esta perjudicó a los acusados.

La abogada ha considerado que el reconocimiento por parte de la Conselleria de Interior de que fue un proyecto policial lo que dejó sin ojo a Quintana "llegó muy tarde" y que era de Justicia hacerlo; no fue hasta julio de 2015 que la Generalitat lo reconoció y la indemnizó con más 260.0000 euros.

Sin embargo, la abogada sostiene que no hay pruebas suficientes para condenar a estos dos agentes: ni para concluir que fue una pelota de goma lo que dejó sin ojo a Quintana --insiste en que pudo haber sido otro tipo de proyectil que disparan otros lanzadores-- ni mucho menos que fuese el autor el escopetero acusado.

"Nos encontramos ante un desolador desierto probatorio", ha sostenido Tubau, que ha añadido que no se puede descartar que el proyectil lo hubiese lanzado un agente de otra de las tres furgonetas que formaban el convoy que intervino allí, en el cruce Paseo de Gràcia con Gran Via poco antes de las 21 horas.

LOS DISPAROS

En la misma línea, la abogada del escopetero, Lydia Lajara, ha considerado que no fue solo este agente el que ese día y en ese momento utilizó su arma y ha lamentado que el hecho de que éste hubiese reconocido desde el principio hizo disparos --según él era 'salvas', es decir, disparos sin munición-- fue lo que concluyó con su procesamiento.

El escopetero y el subinspector de los antidisturbios, que supuestamente dio la orden de disparar, se enfrentan a dos años de cárcel y a cuatro de inhabilitación que pide la Fiscalía, mientras que la acusación popular eleva su solicitud de pena hasta los nueve años de prisión y el mismo tiempo de inhabilitación.