Describen un nuevo jiráfido que ayudará a entender la evolución de esta especie

Escala humano y nueva especie de jirafa
ICP/M.RÍOS/I.SÁNCHEZ
Publicado 02/11/2017 11:34:33CET

Los restos recuperados tienen nueve millones de años

BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) ha descrito en un artículo una nueva especie de jiráfido que ayudará a entender la evolución de las jirafas gigantes de cuatro osiconos --apéndices craneales--.

Según el artículo, publicado en la revista 'Plos One', el Decennatherium rex, recuperado en el yacimiento del Cerro de los Batallones de Madrid, es el miembro más antiguo y primitivo de un extenso linaje de jiráfidos de grandes dimensiones con cuatro osiconos.

En la actualidad, la familia de los jiráfidos incluye únicamente cuatro especies que habitan en las sabanas subsaharianas y el ocapi, un miembro del mismo grupo que vive en los bosques del Congo y que no presenta el cuello largo característico.

Restringida al continente africano, el origen de la familia se remonta al final del Mioceno inferior, hace unos 19 millones de años y posteriormente se diversificó y expandió por Eurasia y África.

Los restos recuperados en el yacimiento, en Torrejón de Velasco (Madrid), tienen 9 millones de años y corresponde a una especie desconocida hasta la fecha.

"A diferencia de las jirafas actuales, la Decennatherium rex no tenía el cuello largo característico y presentaba cuatro osiconos. Un par de apéndices se situaban sobre los ojos y otro par --mucho más grandes y curvados--, detrás", ha dicho el investigador asociado al ICP Israel M.Sánchez.

Los investigadores han descrito la nueva especie a partir de una gran cantidad de restos recuperados desde 2007 en este yacimiento, que según la investigadora del MNCN Maria Ríos, "componen una de las mejores colecciones mundiales recuperadas de esta familia".

El artículo estima la masa corporal de esta especie en poco menos de una tonelada, lo que le sitúa en un tamaño intermedio entre las jirafas actuales y el ocapi.

Ríos ha asegurado que los caracteres craneales y dentarios permiten deducir que esta jirafa tenía una alimentación mixta porque, "a diferencia de las actuales que son principalmente ramoneadoras, Decennatherium rex se alimentaba de hojas, frutos y ramas, pero también de hierba".

El análisis filogenético sitúa a esta especie como la forma más primitiva del extenso linaje de jiráfidos gigantes de cuatro osiconos, y alguna de las especies de este grupo convivieron con los primeros homínidos africanos.