Una educación previa mejora las sensaciones fisiológicas y psicológicas de la comida

F.Aspiroz y J.Roca en la presentación de un estudio en el Hospital Vall d'Hebron
EUROPA PRESS
Actualizado 02/11/2017 14:27:35 CET

El Hospital Vall d'Hebron y el Celler de Can Roca han unido fuerzas en este estudio

BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Recibir educación previa sobre los sabores e información sobre los alimentos que se comerán mejora las sensaciones fisiológicas y psicológicas, incrementando tanto la sensación hedónica como las sensaciones homoestaticas, como la saciedad y la satisfacción, según revela un estudio del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y el Celler de Can Roca.

Lo han presentado este jueves el jefe del servicio del aparato digestivo del Hospital Vall d'Hebron, Fernando Aspiroz, y el sommelier Josep Roca, en una rueda de prensa en el hospital, en la que han destacado que los resultados muestran que solo con una intervención educativa se modifica la receptividad de las personas en comer, lo que abre la puerta a varias aplicaciones.

Apiroz ha detallado tres colectivos en los que estudiarán aplicarla: pacientes con problemas para comer como los oncológicos, para los que podría mejorar la experiencia e ingerir más alimentos; pacientes con problemas de conducta alimentaria, que podrían aumentar la saciedad y satisfacción, y pacientes que al comer tienen molestias sin una causa aparente.

Roca ha afirmado que se confirma la creencia que tenían en el restaurante sobre que estar informado previamente mejora la experiencia y ha reivindicado su trabajo como una oportunidad de mejorar la vida de la gente: "Sabíamos que con este acompañamiento la gente se sentía mejor, pero no sabíamos que también les sentaba mejor la comida".

TESTS ANTES Y DESPUÉS

El estudio ha consistido en la realización de tests antes de las pruebas y después de tomar una taza de caldo con unos trozos de pan, y el segundo día se realizó con una intervención educativa en medio, consistente en recibir explicaciones sobre los alimentos y experimentar sensaciones a través de cinco líquidos en probetas para catar los cinco sabores básicos --dulce, salado, amargo, ácido y umami-- y tres de ingredientes de un caldo.

Los tests se han repetido también durante la hora posterior a la ingesta, y las pruebas se han realizado en varios días para observar el cambio que produce la información recibida y cómo persiste.

Han realizado las pruebas 28 personas sanas --estudiantes del hospital universitario--: a la mitad se les dio educación y a la otra mitad una educación ficticia --como grupo de control--, y en los primeros las sensaciones de bienestar que aumentan después de comer se incrementaron aún más cuando se les dio información sobre la comida.

El proceso educativo en el estudio tuvo un incremento de la palatividad --la cualidad de un alimento de ser grato al paladar-- que no experimentó el grupo que recibió una intervención educativa fictícia.

La modelo Judit Mascó y el meteorólogo Tomàs Molina han participado en la presentación escenificado las pruebas y explicando sus sensaciones, y han asegurado que la comida estaba más buena cuando recibieron las explicaciones, y la presentadora ha añadido: "Cuando tienes información de lo que comes ralentizas la velocidad y eres más consciente", por lo que también sienta mejor.

HACER FELICES A LAS PERSONAS

Aspiroz y Roca han explicado que comparten la "necesidad de hacerse preguntas" y de hacer a las personas felices a través del estómago, y este estudio, publicado en la revista 'Neurogastroenterology & Motility' es el primero de una serie de proyectos que quieren realizar conjuntamente.

Roca se ha mostrado muy interesado en la posibilidad de colaborar en investigación científica y en concreto médica y sensorial, y ha dicho que ve en la neurociencia una oportunidad de abrir y cerrar más interrogantes, además de interesarse en cómo funcionan los sentidos.

"Si Wagner estuviera entre nosotros, incorporaría la cocina a esta ópera total que trató de hacer", ha dicho Roca, que ha explicado que se plantearon preguntas sobre experiencias multisensoriales en su proyecto 'Somni', en el que trabajaron 60 artistas.

El sommelier ha aprovechado su presencia en el hospital para alabar el trabajo de los médicos y se ha disculpado por el "reconocimiento exagerado" que les toca tener a los restauradores, ha dicho.