Empieza la identificación genética de familiares de víctimas del franquismo

 
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Memoria Histórica

Empieza la identificación genética de familiares de víctimas del franquismo

Pruebas genéticas a familiares de desaparecidos en la Guerra Civil.
EUROPA PRESS
Publicado 23/11/2016 21:00:03CET

70 familias visitan el centro sanitario que prioriza a los mayores

BARCELONA, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

El departamento de Genética del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha comenzado a realizar pruebas de identificación genética a familiares de víctimas fallecidas durante la Guerra Civil y el franquismo.

Desde el 11 de noviembre ya son cerca de 70 los familiares que han visitado el centro sanitario donde les han tomado muestras de las mucosas bucales para cruzarlas con las muestras que se tomarán a los restos hallados en las fosas comunes que el Govern abrirá, atendiendo a la ley de memoria histórica catalana de 2009.

De momento, la Generalitat tiene geolocalizadas 390 fosas comunes de la Guerra Civil y la dictadura franquista, de las que 166 están confirmadas plenamente, mientras que, en los casos restantes, su existencia se considera "probable" pero no está asegurada.

Desde 1999 se han excavado 21 fosas en Catalunya y se han recuperado los restos de al menos 56 individuos, de los que han sido plenamente identificadas seis personas gracias a que la Administración disponía de datos suficientes para desarrollar pruebas de contraste genético.

En ocasiones las fosas se han abierto a petición de un familiar que conocía la existencia de una fosa en su localidad con lo que es "más fácil" descubrir su identidad, ha explicado la directora de Asuntos Institucionales de la Generalitat, Carme Garcia.

En los casos de restos encontrados en la superficie, se ha constatado que responden a al menos a 167 individuos, sin que hasta ahora se haya podido identificar a ninguno de ellos.

Fuentes del centro sanitario han explicado a Europa Press que las pruebas genéticas de los restos se suelen extraer de la dentina y del tuétano de los huesos largos encontrados, y aunque la Conselleria todavía no ha desvelado el calendario de apertura de fosas, prevén que en 2017 se llevarán a cabo muchas excavaciones.

El director de Genética del Hospital Vall d'Hebron, Eduardo Tizziano, ha detallado que en las pruebas que se han comenzado a realizar a los familiares se ha dado prioridad a los mayores: "El reto es que ellos lleguen a ser testigos de la identificación".

URGENCIA

"Tenemos urgencia a la hora de hacer las pruebas genéticas porque vamos perdiendo a gente a la que tomar las muestras", ha añadido Garcia sobre unas muestras que pueden mantenerse a temperatura ambiente hasta 20 años.

Además, se atiende a la prioridad de parentesco más cercano --primero hermanos, segundo hijos y después nietos-- porque son los que guardan más coincidencias de ADN con los restos hallados.

En este caso hay más facilidad para encontrar coincidencias si la línea que se sigue es la del cromosoma Y --la de los varones--, habida cuenta que la mayoría de desaparecidos en la guerra y en la dictadura eran hombres, y si se toma de sus hijos o sus nietos varones el cromosoma Y persiste.

Gracias a las peticiones de cerca de 5.000 familiares se buscan a 4.912 desaparecidos, aunque todavía no hay una cifra clara de las personas que hay en las fosas: "Sólo en la batalla del Ebro se calcula que hubo 20.000 muertos", ha dicho Garcia que ha explicado que el centro de genética ya ha enviado 1.100 citaciones a familiares para las pruebas.

TESTIMONIO FAMILIARES

Jesús Andreu Palomo ha visitado este miércoles el centro de genética --ubicado en un módulo provisional-- para hacerse las pruebas, ya que en el 39, cuando tenía ocho años, les confirmaron la defunción de su padre, Vicens Andreu Gallen, en los alrededores de Mollerusa (Lleida), al que lleva 10 años buscando: "Deberían haber comenzado antes", ha lamentado, aunque se muestra contento con la iniciativa de la Conselleria de Exteriores, Justicia y Salud de la Generalitat.

Rosa Cirera tiene 80 años y contaba dos y medio cuando su padre fue a la Batalla del Ebro y, aunque cree que las pruebas pueden ayudar a encontrarlo, ha perdido la esperanza de poder enterrar sus restos: "Ha pasado mucho tiempo", ha explicado la anciana, que recuerda cómo su madre la sacó adelante trabajando en el campo.

El hijo de Manuel Gallardo tenía cuatro años cuando su padre se unió al bando nacional y en 1939 despareció entre Figueres y Girona: "La Generalitat siempre dice que lo encontrarán. Han pedido papeles al Valle de los caídos y al Archivo de Salamanca. Se están moviendo mucho".

De hecho, la directora de Asuntos Institucionales ha relatado que han podido explicar datos del desaparecido a 2.600 familiares a través del Arxiu Nacional de Catalunya, de archivos militares y de archivos de campos de concentración.

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