La Escuela Judicial española busca formar jueces "prudentes y próximos" a la sociedad

Un profesor imparte una clase en el ágora de la Escuela Judicial (Barcelona)
EUROPA PRESS
Publicado 23/03/2017 15:12:50CET

El centro ejerce "de puente" entre las oposiciones y el ejercicio de la carrera judicial

BARCELONA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Escuela Judicial española, situada en Barcelona y por la pasan todos los futuros jueces que ejercerán en cualquier parte del Estado, busca formar a jueces "próximos a la sociedad y prudentes", en el sentido de que sean conscientes de cómo afectarán sus resoluciones a los ciudadanos.

"Pretendemos acercar los jueces a la sociedad. Que conozcan, por ejemplo, los problemas de drogadicciones, de mujeres maltratadas, o a los cuerpos y fuerzas de seguridad con los que luego van a colaborar", ha explicado la directora de la Escuela, Gema Espinosa, en una atención a los medios este jueves, en una jornada de puertas abiertas por el XX aniversario del centro.

Tras adquirir unos conocimientos teóricos profundos en la carrera de Derecho y, sobre todo, al haber aprobado la oposición, los futuros jueces de toda España llegan a la Escuela Judicial como puente para ejercer la profesión: "Aquí les damos las herramientas para que ejerzan de juez".

Los alumnos pasan dos años en el centro: en el primero, cursan una formación teórico-práctica y, en el segundo, hacen prácticas en los juzgados tuteladas, para pasar a un juzgado a hacer labores de sustitución y refuerzo, obligatorio antes de ejercer.

"Hasta que no superan estos dos años no son jueces y no acceden a la carrera judicial", ha resaltado Espinosa, que ha explicado que en este periodo intentan ofrecerles todas las competencias prácticas como jueces, más allá de los conocimientos teóricos con los que ya cuentan.

El perfil del alumno de la Escuela Judicial es el de una mujer, de 29 años, nivel económico medio y sin antecedentes familiares en al carrera judicial: "Es el perfil típico español medio", defiende Espinosa.

La Escuela Judicial funciona desde hace 20 años y se instaló en la capital catalana por decisión del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en un lugar privilegiado de la falda de la montaña de Collserola, en un edificio reformado que anteriormente acogía un centro de menores.

LOS EQUIPAMIENTOS

En unas instalaciones con vistas sobre la ciudad, equipamientos docentes completos, pistas de baloncesto e incluso una pequeña piscina, los alumnos se forman para ejercer en un futuro próximo de jueces, pero no duermen en el centro, sino que viven en pisos de la capital catalana.

"Esto es bueno para que convivan con la sociedad. No sería positivo que estuvieran aquí encerrados en una residencia", han explicado a Europa Press fuentes del centro, que señalan que la mayoría busca pisos en las cercanías de las paradas de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) para poder estar a un paso del centro y cerca de la Escuela, de no fácil acceso.

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