La estación de aguas residuales de El Prat planea convertirse en ecofactoría en 2019

Ramon Folch (Aigües de Barcelona) y Antoni Capella (EY)
EUROPA PRESS
Publicado 12/07/2018 11:48:45CET

BARCELONA, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Aigües de Barcelona planea convertir la estación de aguas residuales (Edar) de El Prat de Llobregat (Barcelona) en una ecofactoría a lo largo de 2019, una vez le sean concedidos todos los permisos pertinentes, ha explicado el ecólogo y presidente de la Comisión de Sostenibilidad de la compañía, Ramon Folch.

El objetivo es que la planta se rija completamente por los principios de la economía circular, y que cubra el 100% de sus necesidades energéticas con recursos propios a base de biogás, procedente de barros, y energía solar a través de placas solares con un "balance cero de dependencia energética y emisiones de CO2".

En la presentación del Informe de Desarrollo Sostenible 2017, Folch ha destacado la voluntad de la compañía de conseguir que la totalidad del agua procesada tenga niveles de prepotabilidad que le permita dejar de ser abocada al mar y ser reintroducida en el ciclo, tanto para usos agrícolas como industriales.

Así, este agua podría servir para regar terrenos del parque agrario de Llobregat, así como para facilitar recursos hídricos para fábricas situadas en el polígono de la Zona Franca, tanto para procesos de refrigeración como de tipo industrial.

AL RESCATE DEL FÓSFORO

Del tratamiento de los barros también se plantea rescatar "recursos interesantes" como el fósforo, muy preciado en el mercado mundial por sus usos como fertilizante como para los detergentes, teniendo en cuenta que actualmente la estación ya trabaja para extraer este elemento para evitar sus consecuencias en el mar.

El fósforo llega a las aguas residuales procedente de detergentes, no de jabones, y se puede recuperar en forma de estruvita para devolverla al mercado del fósforo, que compran las industrias de detergentes y de abonos, ha dicho Folch, que ha abierto la puerta a la extracción de otros elementos.

"En 2019, podríamos tener ya la planta en condiciones para funcionar, y después trabajaríamos para hacer lo mismo en la del Besòs, y tantas como hiciera falta", ha remarcado Folch, que ha evidenciado un cambio estratégico de concepto de las esetaciones de depuración de aguas residuales para convertirla en fábrica de productos utilizables a partir de aguas residuales.

AGUA DE BOCA

Preguntado por la iniciativa de tres comunidades autónomas españolas de promover campañas para el consumo de agua de boca gratis desde los bares y los restaurantes, ha saludado la iniciativa, y la ha considerado "importante" a nivel conceptual porque transmite seguridad sanitaria.

De hecho, ha resaltado que un metro cúbico de agua cuesta un euro -sin tasas-- al consumidor, mientras que 1,5 litros de agua embotellada supone un coste de unos 0,50 céntimos, convirtiéndose en 800 veces más cara.

Ha cifrado en un 2% la ingesta de agua del grifo por hogar, mientras que el 98% es para duchas, lavadoras, lavavajillas y riego de plantas, entre otros.