Familia Torres invierte 3,8 millones en su bodega Purgatori de Juneda (Lleida)

Miguel Torres, director general de Familia Torres
Europa Press
Publicado 12/06/2018 17:39:53CET

La compañía tiene en la finca un campo de variedades ancestrales y una viña 'socializada'

JUNEDA (LLEIDA), 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Familia Torres ha invertido 3,8 millones de euros en su bodega Purgatori de Juneda (Lleida) un edificio en el que ha recuperado una construcción que fue propiedad de los monjes benedictinos de la Abadía de Montserrat entre 1670 y 1680 y en la que este año elaborará el 100% de la producción de las 200 hectáreas de la finca leridana que adquirió en 1999.

"Este año será el primer año que haremos todo el vino Purgatori en esta bodega. Es un recorrido por la historia, por la viticultura, un lugar que permite conocer cómo se hacía el vino antiguamente", ha explicado el director general de Familia Torres, Miguel Torres Maczassek, en un encuentro con los medios en la bodega.

Torres ha contado que el clima de les Garrigues es muy duro por lo que antiguamente a los monjes que no se portaban bien se les enviaba a purgar sus pecados a Juneda, en la finca Mas de l'Aranyó, conocida también como la de los 'desterrados', un relato que ha inspirado a la empresa a bautizar su vino con el nombre de 'Purgatori'.

"Hace mucho frío en invierno, mucho calor en verano lo que es muy bueno para las cepas, para las variedades negras, la dureza del clima que hace sus mejores están aquí y de ahí el nombre, Purgatori", ha relatado.

Construido con criterios de eficiencia energética, la bodega está integrada en el paisaje manteniendo la imagen de la casa original, ocupa 1.800 metros cuadrados y tiene 46 depósitos, algunos de cemento fabricados con una mezcla de tierra de las mismas viñas.

Como homenaje a los monjes de Montserrat, el edificio que habitaron a partir de 1770, las modernas instalaciones conectan con la antigua bodega de los clérigos.

Familia Torres tiene en la finca un campo de pruebas para experimentar las variedades ancestrales que ha recuperado en los últimos años con la intención de incorporar las más interesantes a sus vinos, entre ellas la Pirene o Gonfaus, dos que Torres considera que a la larga la empresa podría solicitar que se incluyeran entre los autorizados en la Denominación de Origen Costers del Segre.

Este año ha plantado una viña que la compañía denomina 'socializada', un término que define la plantación de distintas variedades en una misma zona, como muchos agricultores hacían antiguamente.