Forn defiende la subida de la T-10 de transporte público

El Primer Teniente De Alcalde Del Ayuntamiento De Barcelona, Joaquim Forn
EUROPA PRESS
Actualizado 24/11/2011 14:21:42 CET

No ve contradicción entre su aumento y las bonificaciones para el coche privado

BARCELONA, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y presidente de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Joaquim Forn, ha defendido este jueves que suba el precio de la tarjeta T-10 de transporte público, que es la más utilizada.

Según han publicado 'El Periódico' y 'La Vanguardia', la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) podría aprobar una subida que situaría la T-10 de una zona a un precio de entre nueve y diez euros --ahora cuesta 8,25--, un incremento que Forn no ha confirmado ni desmentido.

Sin embargo, ha apostado porque aumente su precio para financiar el transporte público y seguir manteniendo su calidad, tendiendo a igualar lo que aportan administraciones y usuarios con el billete para sufragar el sistema, una relación que ahora se sitúa en el 60% y 40%, respectivamente.

"Quien no quiera entender esto, no puede pretender que tengamos un sistema de transporte tan bueno como el de Barcelona", ha defendido, y ha afirmado que se oponen frontalmente a reducir la calidad del servicio.

"Hay cosas de cajón: si tu quieres repercutirlo en las tarifas no puedes ir al billete menos utilizado porque la repercusión económica es mínima", considerando lógico subir la T-10 teniendo en cuenta que el 70% de los usuarios la utilizan.

Sobre el posible fin de la apertura del metro los sábados por la noche, ha afirmado que desconoce si se pretende eliminarla, si bien ha apostado por mantener la calidad del servicio, lo que pasa "también por la continuidad del metro los sábados por la noche".

En paralelo, ha apostado por compensar las subidas con medidas como la T-16, que supondría la gratuidad del transporte público para menores de 16 años --ahora lo es hasta los 12--, y fomentar billetes como la T-Mes, T-50/30 y la T-Jove.

"TIENE UN COSTE"

Al preguntársele si cree que es caro el transporte público en Barcelona, Forn ha replicado que la gente está muy satisfecha y lo valora con notas entre el 7 y 8, y ha dicho que la preocupación es que no disminuya la calidad: "Esto tiene un coste; debemos decirlo".

Ha destacado que en los últimos cinco años se han aumentado las tarifas por encima del IPC, con especial incidencia sobre la T-10, lo que ha defendido que no ha repercutido en menos utilización de estos transportes, y ha recordado que el Metrobus de Madrid de 10 viajes vale 9,30 euros.

Ha asegurado que las subidas que prevén aplicar ahora "no son contradictorias de entrada" con las bonificaciones que el Ayuntamiento prevé al Impuesto de Vehículos y el Área Verde de aparcamiento, e irán acompañadas también de un aumento del servicio público de bicicletas, el Bicing.

Con todo, ha afirmado que la subida del precio del transporte público no se decidirá hasta diciembre en el consejo de administración de la ATM, de la cual Forn es vicepresidente primero, lo que se hará desconociendo las aportaciones al sistema de Generalitat y Estado, puesto que habrá prórroga de sus presupuestos.

El sistema también se nutre del presupuesto metropolitano y del Ayuntamiento de la capital catalana, que para el año que viene prevé un aumento del 10% de su aportación al sistema, alcanzando los 80 millones de euros.