La Generalitat instalará 58 sondas para medir las emisiones de las antenas de telefonía móvil

Actualizado 28/12/2007 15:41:27 CET

Se creará un organismo de participación vecinal para consensuar la instalación de antenas de tercera generación

BARCELONA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Generalitat instalará 58 sondas en diferentes puntos del territorio catalán para medir las emisiones de las antenas de telefonía móvil, que se sumarán a las 86 que ya están instaladas, según confirmó hoy en rueda de prensa el conseller de Gobernación y Administraciones Públicas, Joan Puigcercós.

De las 58 nuevas sondas que se instalarán en 2008, 53 ya tienen establecido su emplazamiento: seis irán a las comarcas de Lleida, seis a las del Camp de Tarragona, 21 a la Región Metropolitana de Barcelona, dos a la Catalunya central, 14 a las comarcas de Girona y cuatro a las Terres de l'Ebre.

De este modo, a finales de 2008 la red de sondas contará con siete sondas en las comarcas del Alt Pirineu y Aran, 14 en las de Lleida, diez en las de Terres de l'Ebre, 14 en las del Camp de Tarragona, 57 en las de la Región Metropolitana de Barcelona, nueve en las de la Catalunya Central y 28 en las de Girona. En total, habrán 144 estaciones de control situadas en 124 municipios, entre ellos las 42 capitales de comarca.

El secretario de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de la Generalitat, Jordi Bosch, indicó hoy que las sondas, que tienen "el tamaño de un botiquín", hacen una lectura de las emisiones de las antenas cada medio segundo. "Cada seis segundos se hace una media de las lecturas que se han hecho y cada 30 minutos la media más alta se transmite a la central de control, para publicar de inmediato el dato a la página web", explicó.

En el caso de que una de las mediciones supere los 10 voltios por metro --el máximo legal según la normativa vigente es de 27 voltios por metro-- se activa el protocolo de alarma y acuden técnicos para medir e inspeccionar la zona situada en los alrededores de la sonda correspondiente, añadió Bosch.

Desde 2004, "sólo en un caso" se superaron los 10 voltios por metro de emisiones. Concretamente, fue en una sonda situada en Barcelona en un 31 de diciembre, que es una de las fechas en las que más se utilizan los teléfonos móviles.

Según Puigcercós, estas sondas "hacen que la alarma social que generan las antenas de telefonía móvil vaya disminuyendo", quien concretó que el propósito del Ejecutivo catalán y los entes locales es el de "combinar la seguridad y el despliegue de las infraestructuras", bajo un criterio de "transparencia". En este sentido, recordó que los datos que recogen las sondas pueden ser consultados por todos los ciudadanos a través de la página web 'gencat.cat/societatdelainformacio'.

ANTENAS DE TERCERA GENERACIÓN DE MÓVILES.

Con el fin de reducir los recelos vecinales que significarán la extensión de la red de antenas de la tercera generación de teléfonos móviles, Puigcercós anunció que se creará un organismo de mediación que dará "mecanismos para facilitar la negociación y el consenso entre los vecinos y afectados que no sólo tienen que ser personas físicas" por la instalación de dichas infraestructuras.

El despliegue de este órgano ha sido encomendado a un equipo de expertos en gobernanza de alto riesgo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que se encargará de redactar la llamada 'Guía para la Gestión del Consenso en el Despliegue de las Infraestructuras de la Telefonía Móvil' (Gecodit).

Puigcercós concretó que dicho "organismo arbitral" se encargará de "equilibrar el territorio" con la finalidad de mediar cuando haya "conflictos" vecinales ante la instalación de las antenas de la tercera generación de móviles. "La ubicación de estas nuevas instalaciones tiene que generar consenso", añadió el conseller.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies