La subdelegada en Tarragona dice que no había "argumentos potentes" para impedir las manifestaciones

Actualizado 13/10/2008 16:01:04 CET

Afirma que la intervención de la Policía Nacional ayer culmina un "buen balance" de su trabajo en la ciudad antes del despliegue de Mossos

TARRAGONA, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

La subdelegada del Gobierno en Tarragona, Teresa Pallarès, dijo hoy que no había "argumentos muy potentes" para desautorizar las dos manifestaciones contrarias que tuvieron lugar ayer en la ciudad de Tarragona con motivo del Día de la Hispanidad. De esta forma, respondió al alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, quien hoy lamentó que no se pudiera impedir la manifestación convocada por la ultraderechista Alianza Nacional.

En declaraciones a Europa Press, Pallarès dijo que ilegalizar esta formación, a través de la ley de partidos, es "un debate" que no le corresponde a ella realizar, y que "mientras no cambie la ley, hay que cumplirla".

Para Pallarès, lo único que la Subdelegación podía hacer era poner "condiciones y limitaciones", de tiempo y recorrido, a las dos manifestaciones, ya que se amparaban en el derecho constitucional a la libertad de manifestación y expresión. La subdelegada recordó que los informes policiales no detectaron ningún riesgo o peligro grave de violencia en ninguno de los grupos convocantes.

Además, según ella, la celebración de las dos movilizaciones de signo opuesto "tendría que interpretarse como un símbolo de normalidad democrática".

La subdelegada se felicitó por el desarrollo de ambas manifestaciones, que justificó por el "dispositivo muy pensado y planificado" de la Policía Nacional y la Local, que evitó que hubiera daños personales o materiales y muchos momentos de tensión. "Hicimos el trabajo como teníamos que hacerlo", sentenció, y destacó la buena colaboración con la Policía Municipal.

La Subdelegación felicitó a los ciudadanos de Tarragona por su "civismo" pero también expresó su "repulsa" ante "la manifestación de cualquier actitud o mensaje antidemocrático".

Pallarès dijo que la actuación de la Policía Nacional fue una "oportunidad" para concluir un "buen balance" de su trabajo en materia de seguridad ciudadana y orden público en la ciudad, ya que el 1 de noviembre será sustituido por los Mossos d'Esquadra.

750 MANIFESTANTES Y 200 POLICÍAS

En Tarragona estaba convocada ayer una manifestación de Alianza Nacional, y grupos antifascistas de la provincia convocaron una contramanifestación no autorizada, por lo que se tuvo que habilitar un dispositivo de casi 200 policías en la Rambla Nova que impidió que ambos grupos se acabaran encontrando.

Los antifascistas congregaron a unas 500 personas, mientras que Alianza Nacional no superó los 150 manifestantes.

En cambio, a la manifestación de la tarde, la única antifascista autorizada oficialmente, sólo acudieron unas 60 personas.

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