Los incendios de Mont-roig del Camp (Tarragona) y Navàs (Barcelona) se consideran en fase de control

Actualizado 05/07/2007 16:01:33 CET

BARCELONA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los dos grandes incendios declarados ayer en Catalunya se consideran en fase avanzada de control y estabilizados en su extensión. En concreto, el de Mont-roig del Camp (Tarragona) ha calcinado un perímetro de 350 hectáreas, mientras que el de Navàs (Barcelona) casi 300.

Según explicaron a Europa Press los Bomberos de la Generalitat, en cada zona hay unas 20 dotaciones terrestres y un medio aéreo, que prevén poder controlar los fuegos en las próximas horas.

Según explicaron hoy el conseller de Medio Ambiente y Vivienda, Francesc Baltasar, y el alcalde de Mont-roig, Fran Morancho, el incendio en esta localidad se podría haber ocasionado por causas "fortuitas".

De hecho, el origen se apunta que podría haber estado en un cuadro eléctrico de baja tensión en una zona urbanizable pero todavía no construida. El conseller, sin embargo, quiso dejar claro que en ningún caso se debería a una línea eléctrica de alta o media tensión.

Además, y como hipótesis secundaria, se cree que podría deberse a una negligencia por parte de unos operarios de jardinería. Los agentes rurales están investigando las causas del fuego. En cambio, las investigaciones apuntan, cada vez más, a que el incendio de Navàs fue provocado.

Baltasar explicó que dentro del perímetro de 350 hectáreas, todavía quedan "islas" de vegetación no quemada. La mayor parte de superficie calcinada son matorrales, aunque también hay zonas arboladas y de ciénagas.

Por su parte, Morancho detalló que los daños materiales se circunscriben a 14 'bungalows' quemados de un cámping, las bombonas de gas en el exterior de un restaurante a pie de carretera y una vivienda cercana al restaurante cuyos propietarios no están.

Morancho, que es alcalde desde el pasado 16 de junio, se mostró agradecido con el apoyo de los Bomberos, el Gobierno catalán y los alcaldes de los municipios cercanos. También elogió la "lección de civismo" de los vecinos de los distintos pueblos que se presentaron como voluntarios "sin avisar" en los pabellones deportivos para acoger a los casi 3.000 desalojados.

Finalmente, Baltasar quiso destacar la importancia de que las urbanizaciones de la zona afectada habían aclarado los perímetros de protección, algo que que "se ha demostrado fundamental", ya que han aportado "mucha mayor seguridad" a las viviendas.

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