Jonas Kaufmann sobre su éxito: "Uno de los secretos fue evitar que me encasillaran"

Jonas Kaufmann
EUROPA PRESS
Publicado 07/03/2018 15:11:43CET

"Estoy haciendo lo que puedo por evitar envejecer vocalmente"

BARCELONA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El tenor alemán Jonas Kaufmann ha asegurado este miércoles: "Uno de los secretos de mi éxito fue evitar que me encasillaran en una categoría", ante el empuje del sector a que se decantara por ser wagneriano, de repertorio italiano o de cualquier otro estilo.

En rueda de prensa en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona --donde interpretará 'Andrea Chénier'--, Kaufmann ha confesado que este encasillamiento le pareció que podría llegar a ser aburrido a la larga, y eso choca con su opinión sobre la música: "Es una cosa viva y hay que crearla en cada momento".

Ha negado tener ninguna receta para el éxito, aunque es consciente de que primero hay que conseguir llegar a la cima y después mantenerse en ella, algo que ha logrado trabajando: "Cuando crees que lo has dado todo estás llegando al pricipio del final. Estoy haciendo lo que puedo por evitar envejecer vocalmente".

Ha dicho que la situacion física y mental del tenor es importante, y aunque le encanta su profesión es consciente de que hay límites: "Intento comer sano, dormir, beber poco alcohol y hacer ejercicio, como yoga. ¿Cómo puedes pedirle a tu voz estar bien si tu no estás en forma?".

"Espero no ser el próximo Plácido Domingo, pero que me queden 15 años de buena carrera", ha bromeado Kaufmann, que al ser preguntado por Domingo ha recordado que tras su carrera como tenor probó con algún papel de barítono y ha terminado haciendo una segunda carrera como tal.

Ha dicho no sentir mucho la presión pese a sentir que existe: "Quizás algunos piensen que tener a Kaufmann en el programa es garantía de éxito. No soy el único, sino que necesitas muchos más ingredientes para que una ópera sea un éxito".

Ha confesado tener una visión "bastante egoísta" de su profesión, ya que cantaría igualmente para escucharse a sí mismo, así que si le gusta a los demás es un extra y ello hace que no tema al fracaso.

DEBUT OPERÍSTICO EN ESPAÑA

El tenor ha aplaudido que pese a haber actuado en formato lírico bastantes veces en Barcelona, debutará en España con esta ópera --tras una sustitución en Valencia con 'Fidelio'-- extinguiendo "la vergüenza e inaceptable situación" de no haber actuado antes, ha dicho.

Sobre su larga ausencia en los teatros líricos españoles, ha justificado que existe la sensación de que en la carrera de un tenor al principio hay cinco o seis plazas internacionales por las que es "imprescindible" pasar, y ha citado el Metropolitan Opera House de Nueva York (Estados Unidos), el Covent Garden de Londres y las óperas de París, Viena y Milán, y como es alemán también en la de Berlín.

Ha dicho que entre estas salas no había ninguna española, pero ha reiterado su gusto por la ciudad: "He desayunado en la terraza de mi habitación y hablando con mi hermana me ha dicho que en Alemania estaba nevando".

VERISMO Y PELIGRO DE EXAGERAR

Sobre 'Andrea Chénier', ha detallado que su papel cuenta con cuatro arias, tres duetos y pequeñas canciones, un papel que "no es super fácil" porque envuelve muchas emociones y hay que llegar hasta lo que quiere expresar el compositor, pero también hay un peligro de exagerar, todo ello fruto del verismo.

"Esta ópera tiene pasajes muy altos y siempre parece que has llegado. Tienes que calcular muy bien lo que puedes dar para reservarte suficiente energía y poder llegar al final", ha comentado el tenor, que defiende que el verismo sin corazón no funciona, y con él hay que estar al 110%.