Josep Maria Miró reflexiona sobre el miedo y la pedofilia en 'El principi d'Arquimedes'

'El Principi D'arquimedes', De Josep Maria Miró, Con El Actor Rubén De Eguía
DAVID RUANO
Actualizado 03/07/2012 6:19:11 CET

BARCELONA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El delicado tema de la pedofilia, a través de la confusión que se desencadena a través de un monitor de natación y uno de sus pequeños alumnos, es el pretexto para hablar del miedo y lo políticamente correcto en 'El principi d'Arquimedes'.

Se trata de una obra escrita y dirigida por el joven dramaturgo catalán Josep Maria Miró, que se verá en la Sala Beckett a partir de este martes en el marco del Festival Grec de Barcelona.

En la obra, Jordi (Rubén de Eguía) es el monitor de los 'Cavallets de mar', el grupo infantil de natación que tiene que empezar a nadar sin corcho, y para calmar a uno de los pequeños asustados que no se atreve a lanzarse al agua le da un beso.

Ese gesto despierta las sospechas de algunos padres, como David (Santi Ricart), la directora de la piscina (Roser Batlla) y otro de los monitores, Hèctor (Albert Ausellé), y el fantasma de la pederastia se desencadena rápidamente sobre la trama y el pensamiento de los protagonistas.

Miró ha explicado este miércoles en rueda de prensa que ésta es una "obra de hoy", de plena actualidad, porque pone de manifiesto cómo han cambiado las relaciones sociales en los últimos 15 años, atenazadas por el miedo a que todo sea malinterpretado y a que cualquier persona --amigos, familia, compañeros de trabajo-- se conviertan en dedos acusadores de un día para otro.

El director ha puesto de manifiesto que 'El principi d'Arquimedes' es "una obra de buenas personas", pero con tintes oscuros, y que ante todo tiene mucha carga de crítica social, sobre todo en un momento en que las redes sociales y la hegemonía de lo políticamente correcto están acabando con la naturalidad y la espontaneidad, como también ha constatado el director de la Sala Beckett, Toni Casares.

Aunque en la obra no aparecen niños --son los protagonistas ausentes-- la escenografía es explícitamente realista y se desarrolla en la piscina y a tiempo real, con lo que el espectador asiste a las discusiones y preocupaciones de una manera muy primaria, lo que facilita que reflexione sobre el tema.

Así lo ha remarcado el director del Festival Grec, Ramon Simó, quien ha afirmado que es el espectador el que decide sobre el dilema que se plantea en la obra y que plantea preguntas y provoca respuestas, sin que haga falta darlas.

Miró ganó con este texto el XXXVI Premio Born y sus últimas creaciones son 'Gang Bang' --que desató la polémica el año pasado en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC)-- y 'La dona que perdia tots els avions', en las que el espectador también se veía obligado a reflexionar y a tomar partido.