Manteros de Barcelona buscan micromecenas para su marca de ropa "de resistencia y social"

C.Palazzi (Playground Do) y L.Sarr (Top Manta)
EUROPA PRESS
Publicado 12/03/2018 13:57:22CET

Combinarán la cultura senegalesa con la catalana en prendas éticas y ecológicas

BARCELONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Integrantes del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona han lanzado este lunes una campaña de micromecenazgo para poder autoproducir su ropa de la marca Top Manta, un proyecto "de resistencia y social" que creará nuevas oportunidades laborales, pero también vitales, para sus cerca de 150 participantes.

En una entrevista de Europa Press, el portavoz Lamine Sarr ha explicado que el proyecto también busca "desmentir estereotipos y discriminaciones" sobre el colectivo del Senegal, mostrando su capacidad y talento, y a la vez contribuir al desarrollo económico de la ciudad y a ayudar a los manteros a alcanzar su sueño de trabajar legalmente y vivir dignamente.

Las prendas en las que estampan sus diseños se producen respetando los derechos laborales y el medio ambiente: "Como somos una marca de resistencia, reivindicativa y social no podemos hacer lo mismo que hacen algunas marcas que explotan a personas" en países como el suyo, ha reflexionado.

A través de la plataforma de 'crowdfunding' 'Goteo', aspiran a recaudar un mínimo de 20.000 euros para comprar dos máquinas de serigrafía, con un objetivo óptimo de 45.000 euros: los beneficios se colectivizarán, y el 20% se destinarán a un fondo de vivienda para ayudar a pagar los alquileres del colectivo, mientras que otro 20% será para un fondo de salud, y otro 20%, legal.

"El resto va a educación, participación política y cultura", ha explicado Sarr, que ha dicho que aunque no puedan trabajar aún legalmente, sí que podrán mejorar su situación con estos ingresos, al dar un impulso a la marca que decidieron crear hace un año, y en la que se han interesado muchas personas.

DISEÑOS CON SUEÑOS Y CRÍTICAS

Para los diseños han buscado combinar la cultura de su país de origen senegalés con la de la ciudad en la que viven actualmente: "Sacamos lo que llevábamos dentro" y aparecieron sueños, pero también críticas.

"La situación de la venta en la calle es muy dura", ha explicado Sarr, que llegó hace más de diez años a Barcelona en un viaje en cayuco en el que murieron amigos suyos y ha sufrido las consecuencias de una Ley de extranjería que, lamenta, considera ilegales a las personas y pone muchas dificultades para obtener la regularización.

"Esta ley roba el futuro de mucha gente", incluyendo el encierro en centros de internamiento de extranjeros, que ha definido como peores que cárceles, y ha agradecido las reivindicaciones crecientes en la sociedad para reformarla, ya que ha lamentado que si estuvieran a solas los migrantes y el Gobierno, estarían perdidos.

FORMACIÓN EN MODA Y DISEÑO

El proyecto ha contado con la colaboración de Playground Do --una incitativa social de la revista homónima-- y su director, Cristian Palazzi, ha explicado que les han ayudado con su plan de empresa y el desarrollo de la marca y el diseño, de forma altruista, aunque ha reflexionado sobre que han sacado un gran aprendizaje, además de "prestigio y orgullo" por haber participado, ha explicado a Europa Press.

Después de pasar jornadas en la calle, un grupo de una docena de vendedores se ha formado durante semanas en moda y tendencias, en las instalaciones de la revista, y de la mano de exalumnos y profesores de la escuela universitaria de diseño BAU.

Por el momento han realizado camisetas, sudaderas y 'tote bags', pero "van a llegar más sorpresas", en una línea de ropa que presentarán con una pasarela particular en abril, y que venderán a través de Internet y en la librería del Raval Veus amb Veus, y bajo el lema: "Ropa legal hecha por gente ilegal".