La metrópoli de Barcelona aumentará la recogida selectiva con un nuevo modelo de gestión

Publicado 16/05/2018 17:29:15CET

BARCELONA, 16 May. (EUROPA PRESS) -

La metrópolis de Barcelona ha asegurado que la implantación de un nuevo modelo metropolitano de gestión de residuos, que se inició en enero de 2018, provocará un "repunte positivo" en las rutinas de reciclaje del entorno de la capital catalana, según el Servicio de Gestión y Previsión de Residuos del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

En un comunicado este miércoles, el AMB ha destacado que uno de los retos es aumentar los índices de recogida selectiva y alcanzar el 50% de los residuos reciclados en 2020, tal como establece la Unión Europea, y ha advertido de que el modelo basado en la participación voluntaria en la recogida selectiva a través de contenedores ha "tocado techo".

Actualmente, hay seis municipios metropolitanos que ya cumplen los objetivos europeos de 2020: Begues, Castellbisbal, El Papiol, Sant Just Desvern, Tiana y Torrelles de Llobregat, y seis más que superan el 40% de recogida selectiva: Corbera de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Montgat, Pallejà y Sant Cugat del Vallès.

El vicepresidente de Medio Ambiente del AMB, Eloi Badia, ha asegurado que aún queda "mucho camino por recorrer", especialmente en los municipios grandes y medianos, y ha dicho que la experiencia está demostrando que con cambios en el modelo de recogida y voluntad política, se pueden lograr los objetivos.

Un total de 21 municipios se han acogido a las subvenciones entregadas por el AMB entre 2017 y 2018, un paquete de ayudas por valor de cuatro millones de euros, que ha resultado en una veintena de proyectos de mejora de la recogida selectiva: "Hace falta una nueva ley de prevención de residuos".

En 2017 se generó, en todo el territorio metropolitano, 1,45 millones de toneladas de residuos municipales, un incremento de casi un 2% respecto al 2016, ligeramente por encima de la media catalana, aunque, a pesar del aumento, la generación de residuos se sitúa en 1,22 kilos por habitante al día, un 10% por debajo de la media catalana y la europea.