El Museo de la Vida Rural ampliará su sede en más de 750 metros cuadrados

Museu de Vida Rural
MUSEU DE VIDA RURAL
Actualizado 28/12/2010 15:44:11 CET

BARCELONA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Museu de la Vida Rural de L'Espluga de Francolí (Tarragona), gestionado por la Fundació , ha anunciado este martes en Barcelona la ampliación del centro en 750 metros cuadrados, para dar respuesta a las nuevas necesidades de la entidad.

El museo ya amplió sus instalaciones en octubre de 2009. Desde ese momento han tenido 26.500 visitas, un gran aumento en comparación con los 15.000 visitantes anuales que tenían anteriormente. Este cambio, así como la voluntad de acercar las actividades del centro a las escuelas, ha propiciado que la Fundación Carulla haya decidido ampliar el museo con unas obras que costarán 1.700.000 euros.

El arquitecto de la ampliación, Dani Freixes, ha explicado en rueda de prensa que el edificio contará con tres niveles. La planta cubierta "está planificada para acoger una zona de huertos o para que se instalen unas placas solares que permita el ahorro energético", ha explicado.

La planta piso estará formada por dos aulas donde los niños podrán realizar talleres didácticos y una zona de descanso para los visitantes. La mayor particularidad es que las salas cuentan con "paredes móviles que se podrán recoger para crear un gran espacio polivalente", ha detallado Freixes.

Finalmente, la planta baja acogerá nuevas exposiciones de piezas grandes (como carretas) que no podían ser mostradas con interioridad, y el archivo de la fundación. Freixes ha destacado que la intención del nuevo diseño es que sea un elemento paisajísticamente relevante pero también integrado en su entorno.

El director del museo, Ramon Rosich, ha aprovechado la convocatoria para hacer balance del último año del museo y ha destacado que se han convertido en uno de los "más modernos y didácticos" de Catalunya. Además, ha subrayado que en los últimos meses ha crecido como agente cultural fomentando exposiciones, presentaciones de libros, mesas redondas, talleres para escuelas y conferencias.

Rosich ha destacado que el papel de los museos ha cambiado y deben hacer "una oferta atractiva que lleva a los visitantes al museo". Para ello, han apostado por las redes sociales --sin dejar de lado los canales convencionales-- y han apostado por acercar el museo a la educación. Es importante hacer pedagogía de la historia, ya que "quien olvida el pasado pierde sus raíces", ha recordado.

Los responsables del museo han decidido apostar no sólo por analizar el pasado con más de 13.500 piezas antiguas en propiedad, sino que apuestan por reflexionar sobre el futuro: las transformaciones en la agricultura, la industralización del campo, el éxodo del mundo rural, la finalización de los recursos naturales, el valor del esfuerzo, la paciencia y la gratitud.

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