La oposición exige a Colau que urbanos discapacitados sigan en el cuerpo con otras actividades

Los concejales J.Coronas, C.Andrés, J.Martí, P.Sierra, J.Mulleras con V.Flores
EUROPA PRESS
Publicado 20/03/2018 14:46:03CET

   Pide modificar el reglamento de segunda actividad tras aprobar una propuesta de ERC en comisión

   BARCELONA, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

Representantes de los grupos municipales de Barcelona del PDeCAT, Cs, ERC, PSC y PP han exigido este martes al Gobierno de Ada Colau modificar el reglamento de segunda actividad para que los miembros de la Guardia Urbana y Bomberos de Barcelona que sufran una discapacidad no sean despedidos y puedan desempeñar otras tareas dentro del cuerpo.

   Así, todos los grupos de la oposición excepto la CUP --que se abstuvo ante una propuesta de ERC en este sentido-- han pedido al ejecutivo municipal asegurar la integración de urbanos y bomberos discapacitados por enfermedad o por lesión --también las producidas en acto de servicio--, en defensa de los derechos humanos y laborales, han remarcado en una rueda de prensa conjunta.

   Junto a los representantes de los grupos, el presidente de la Asociación por la Integración Laboral de Policías Locales con Discapacidad (Ailpold), Vicenç Flores, ha pedido la dimisión de Colau y del gerente de Recursos Humanos y Organización, Ferran d'Aroca: "Basta ya de ultrajar la Guardia Urbana", ha aseverado.

   Ha detallado que son unas 30 personas las que están en esta situación y quieren volver a trabajar --cifra "ridícula" para el Ayuntamineto--, y ha advertido de que la situación provoca que gente con enfermedades esconda su situación para evitar quedar fuera del cuerpo, lo que implica un riesgo para la seguridad de los barceloneses.

   El portavoz municipal de ERC, Jordi Coronas, ha recordado que la comisión de Presidencia aprobó la pasada semana una propuesta de su grupo con el voto contrario sólo del Gobierno municipal, y ha sostenido que "no es lógico que una persona, por una discapacidad sobrevenida, deba renunciar a la actividad laboral cuando puede hacerlo en régimen de segunda actividad".

   Desde el grupo Demòcrata, Jordi Martí ha destacado que no es habitual que grupos municipales que están en las antípodas en muchos asuntos se unan, y que lo han hecho en defensa de la Urbana y de los derechos humanos, y ha exigido al ejecutivo de Colau que "dé la cara y resuelva antes de acabar el mandato" este reglamento; si no, lo harán en el próximo mandato si gobiernan.

   Paco Sierra (Cs) ha dicho que Colau ha logrado poner de acuerdo a grupos independentistas y no independentistas y de izquierdas, de derecha y de centro en este asunto, para poner la seguridad de la ciudad por encima del resto, y ha avisado a la alcaldesa: "Se ha terminado. Esto es una conjura para la seguridad de Barcelona".

   La socialista Carmen Andrés ha defendido que "hay una multitud de tareas que pueden hacer los agentes en situación de invalidez" y que se debe velar por los derechos humanos y laborales de los discapacitados, con una modificación del reglamento que permitiría además incrementar los efectivos de la Urbana.

   Javier Mulleras (PP) ha exigido que se repare lo que ha descrito como una injusticia histórica y se readmita de forma retroactiva a los agentes discapacitados ya fuera del cuerpo, y ha dicho que los lesionados en acto de servicio se merecen una medalla, y no una prejubilación: "Cumplir con su deber debe tener recompensa, y no un castigo".

   Fuentes municipales consultadas por Europa Press han señalado que el Gobierno de Colau creó una comisión de estudio sobre el asunto, y que concluyó que la situación de incapacidad permanente es incompatible con el desarrollo de la profesión habitual, y que el 10% de la plantilla realiza segunda actividad, con una incapacidad parcial y cobrando el 100% del sueldo.

CONTINUAR TRABAJANDO

   Flores ha explicado que él se lesionó al caer cuando trataba para evitar un robo con fuerza en la calle mientras estaba de baja, y que su "recompensa" fue quedar fuera del cuerpo policial, algo que le ocurrió a los 30 años y hace tres mandatos, pero el de Colau ha sido el único en el que sólo ha sido recibido por un técnico.

   "Si un urbano hubiera sufrido secuelas en el atentado, la recompensa habría sido que, además, le despedirían", ha criticado, y ha destacado que no piden nada más que continuar trabajando, como ocurre en otros municipios con la policía local y con los Mossos d'Esquadra, según él.