La plataforma Democràcia Social reivindica las virtudes cívicas para regenerar la política

Actualizado 10/04/2010 18:34:51 CET

BARCELONA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de E-Cristians y uno de los artífices de plaforma Democràcia Social, Josep Miró i Ardèvol, reivindicó hoy virtudes cívicas como la hornadez para regenerar la política, coincidiendo con el congreso fundacional de la organización.

"Los políticos se han olvidado de que para hacer buena política deben ser honestos y veraces", explicó Miró a Europa Press, y expresó el deseo de reformar las instituciones políticas para erradicar la corrupción y la partidocracia.

Según dijo, la plataforma baraja tres vías para poder participar en unas elecciones, que incluyen funcionar como una asociación de electores, convertirse en un partido, o adherirse a un partido con representación parlamentaria.

De hecho, hoy participaron en el acto inaugural el presidente de UDC, Jose Antoni Duran; el gerente de CDC, Germà Gordó, en representación de Artur Mas, y el vicepresidente tercero del Congreso y diputado del PP por Barcelona, Jorge Fernández Díaz. El diputado de CpC en el Parlament, Antoni Comín, también estaba invitado, aunque no pudo acudir.

La organización intentará movilizar a 50.000 personas en los próximos meses a través de Internet y de campañas presenciales en toda Catalunya porque, según Miró, el contacto directo es "insustituible". Subrayó que es una plataforma aconfesional pero inspirada en valores socialcristianos, por lo que los católicos se sentirán "cómodos" en ella.

Entre las medidas que pretenden impulsar se cuentan la reducción de los sueldos de los cargos de confianza de las administraciones públicas, así como un proyecto de ley sobre derechos de los padres de ámbito estatal.

En su manifiesto fundacional, la entidad reivindica que debe hacerse un "renacimiento" político, pero también en el ámbito económico, cultural y social. Esta debe ser la respuesta ante la actual crisis económica, que es también de valores, política --por el incremento de la desafección y la corrupción--, educativa --fracaso escolar superior al 30%-- y social --por los elevados índices de pobreza--.

Otros de sus objetivos son el derecho a la vida, la abolición del impuesto de sucesiones, frenar el paro, apoyar a las familias, garantizar la libre elección de centro escolar y acabar con la "negación y menosprecio" del hecho religioso.

Democràcia Social lo promueven una cincuentena de personas, entre ellas el director general de Metalquimia y vicepresidente de la Fundació Príncep de Girona, Josep Lagares; el ingeniero y empresario textil Enrique Pich-Aguilera; la profesora del Iese Núria Chinchilla, y el catedrático de derecho penal Jesús María Silva.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies