Quim Monzó, 50 Premi d'Honor de les Lletres Catalanes

Quim Monzó
EUROPA PRESS
Actualizado 07/03/2018 12:48:26 CET

   BARCELONA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El escritor, traductor y periodista Quim Monzó se ha convertido en el 50 Premi d'Honor de les Lletres Catalanes de Òmnium Cultural por "modernizar y revitalizar" el catalán, por la importancia y ejemplaridad de su tarea intelectual y contribución notable a la vida cultural de los territorios de habla catalana.

Lo ha explicado en nombre del jurado Martí Domínguez, después de que el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, anunciara al premiado y dijera que es un "día de mucha alegría", pero también de tristeza porque el presidente de la entidad, Jordi Cuixart, se encuentra encarcelado desde hace 142 días.

Por primera vez el presidente de Òmnium no llama al premiado para comunicarle la noticia, ante lo que Monzó ha deplorado: "Esto pasa porque Cuixart está en la cárcel. Es tan escandaloso lo que hace la justicia española, y la absoluta complacencia con que medios supuestamente críticos deberían responder, que no hay más cosas que explicar".

Ha confesado que no ha sido capaz de responder a la carta que le mandó Cuixart más allá de los formalismos típicos: "Por primera vez no sé que decir, no sé cómo se contesta. La formal es obvia. No salgo adelante".

Tras agradecer el premio, ha bromeado con que desconoce si sus impulsores han pedido informes médicos sobre su persona y sospechan de alguna enfermedad mortal que les haya urgido a reconocerle, convirtiéndole en el segundo premiado más joven de la historia del galardón, por detrás de Jaume Cabré.

4 DE JUNIO EN EL PALAU DE LA MÚSICA

Dotado con 20.000 euros, el premio se entregará en un acto honorífico el 4 de junio en el Palau de la Música Catalana, que servirá para divulgar su trabajo en favor de la lengua catalana, que ha lamentado que se encuentra en una "situación grave", no tanto por usos dialécticos y castellanismos sino por el mal uso de las estructuras.

"Vamos hacia una irlandización del catalán", ha deplorado el ganador, que ha observado que, pese a que Irlanda es un estado, la situación en que vive el irlandés es penoso, igual que sucede con el occitano, pese a no tener estado.

Según Monzó, "desde 2010 con la faramalla de ilusión independentista, la lengua ha quedado arrinconada", y los problemas que atraviesa el idioma no son prioridad, porque todo el mundo habla del soberanismo, ha dicho.

A su juicio, el "catañol" lo impregna todo, y ha revelado que si desconociera el castellano, no entendería muchos textos en catalán.

"CAPTADOR DEL ALMA DE SU TIEMPO"

De Monzó, Domínguez también ha subrayado su faceta de "captador del alma de su tiempo y creador nato de lenguaje, estilo directo, sarcástico e ingenioso".

Se ha referido a Monzó como un "corredor de fondo de distancias cortas, velocista de la prosa" y de usar un estilo directo y punzante, que ha asemejado a referentes anteriores como Pere Calders y su querido Francesc Trabal.

"COMPLEJO VITAMÍNICO"

Le ha considerado como un "complejo vitamínico" que ha ayudado a revitalizar la lengua catalana, y ha observado su capacidad de crear situaciones insólitas pero llenas de humanidad, relatos a un paso del surrealismo y juego de los absurdos.

Monzó ha evocado un día cualquiera de escritura en que se levanta antes de las 7 con una pereza enorme, y se traslada a un estudio cercano a su casa en que lee la prensa nacional e internacional hasta las 11 horas, toma notas, recoge vivencias en el Metro --por ejemplo-- y empieza a teclear artículos periodísticos.

UN DÍA DE ESCRITURA

Las tardes las destina a la lectura de ficción por placer, con libros comprados por Amazon de autores como César Aira, que hace años que le ha cautivado, ha explicado Monzó, que ha disertado sobre las opiniones personales que reinan en la entrega de premios, y ha lamentado que Joan Brossa recibiera sin recibirlo.

El jurado del premio de este año lo han integrado Margarida Aritzeta, Marc Artigau, Fina Birulés, Marta Buchaca, Martí Domínguez, Lluïsa Julià, Isidor Marí, Joan Mas y Anna Sallés.