Tomás Alcoverro acerca la guerra y la vida cotidiana en Siria en su nuevo libro

Tomás Alcoberro, autor del libro '¿Por qué Damasco?"
DIËRESIS
Actualizado 03/04/2017 13:12:11 CET

BARCELONA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El periodista Tomás Alcoverro explica en su libro de crónicas '¿Por qué Damasco? Estampas de un mundo árabe que se desvanece' (Editorial Diéresis) su mirada sobre la guerra en Siria y la vida cotidiana de una población acostumbrada a lidiar con los bombardeos.

Alcoverro ha señalado a Europa Press que "posiblemente la guerra se hubiera podido acabar sin el apoyo extranjero" y argumenta que Siria se ha convertido en "campo de batalla entre Estados Unidos y sus amigos árabes suníes, e Irán y sus aliados chiíes, en un momento en que Rusia y China también desempeñan un destacado papel en la configuración de un Oriente Medio que no quieren abandonar en las manos de las potencias occidentales".

En este sentido, pone como ejemplo que entre las filas del ejército de Bashar Al-Assad no llegan los relevos desde hace años e incluso hay soldados sin casco por falta de recursos económicos para comprar material, a pesar de querer mostrarse como patriotas que lo dan todo por su país.

"El problema grave que tiene el Gobierno de Siria es que tiene un ejército muy desgastado, de gente que no puede salir de filas porque no entran otros. Casi todos los que se van, huyendo del horror y del Estado Islámico, también quieren evitar entrar en un sistema militar que les podría quitar la vida", añade.

Preguntado sobre si el enfrentamiento en Siria puede extenderse a otros países de la zona, Alcoverro considera que no habrá un efecto contagio en el Líbano: "La gente especula con esto y, a pesar de que en el mundo árabe nada se puede prever, yo no lo creo por ahora. Primero, porque la comunidad internacional no está interesada en abrir otro frente, y por otra parte porque los libaneses, después de su guerra civil entre 1975 y 1990, y por más que algunos de un lado y otro tengan intenciones, no creo que se pongan de acuerdo".

LA FIGURA DEL PERIODISTA

Como corresponsal en Oriente Medio, desde donde ha escrito más de 8.000 crónicas en los últimos 40 años, Alcoverro asegura que "la guerra de Siria es la sepultura de la información" y asegura que si bien el veto a los informadores es común en los conflictos, en Siria es todavía peor en cuanto a poner trabas burocráticas y denegar permisos a los periodistas.

Esto motiva que "hay periodistas que han estado con los rebeldes y otros en la parte del Gobierno, narrando cada uno por su cuenta una realidad que es contraria a la del otro. Hay pocos visados y lo que ha ocurrido es que muchos periodistas, como no podían entrar en Siria, iban por Turquía con los rebeldes, que tienen un punto de vista muy cinematográfico, muy de espectáculo, evidentemente parcial, como es la visión de la gente que hemos estado en la parte del Gobierno. Son dos imágenes que también traducen una división actual del mundo".

UN MUNDO ÁRABE QUE DESAPARECE

Para Alcoverro, "este no es un libro de guerra. La parte de guerra es la más vistosa, pero es más bien un libro que habla de un mundo árabe que va desapareciendo; las costumbres, la gente, las películas de Egipto de hace unos años con mujeres que no iban tapadas... Se trata de una libertad de costumbres que va desapareciendo, que se va unificando en un pensamiento único horrible".

Confiesa que las crónicas con las que más disfruta son aquellas en las que habla, por ejemplo, de una boda en Damasco, una duquesa en Beirut, un periódico que desaparece o un bar en el que todavía se reúnen unos cuantos comunistas. "Todo este mundo que se va desvaneciendo, es más importante casi que el otro".

Entre los escritos seleccionados para el libro, todos ellos publicados en 'La Vanguardia', resalta uno sobre el auge de las bicicletas en Damasco en el último año, cuando anteriormente eran consideradas de clase baja, pero ahora se usan por su facilidad de manejo en calles estrechas y también para evitar ir en buses que a menudo son objeto de atentados terroristas.

A pesar de la destrucción de ciudades como Homs o Palmira, existen zonas menos castigadas por la guerra, como Lataquia o Sueida, e incluso presenció en Damasco el rodaje de una serie de televisión con un presupuesto superior al millón de euros, una cantidad desorbitada en el contexto del país.

La población civil está acostumbrada a los bombardeos y continúa realizando trayectos largos en autobús que pasan por zonas en conflicto, como Raqa, plaza fuerte del Estado Islámico en el norte de Siria, lo que convierte a los conductores en auténticos héroes cotidianos.

Alcoverro presenta este lunes su nuevo libro en la librería La Central de Callao de Madrid, y el jueves lo hará en Barcelona.

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