Toneladas de fuel aguardan salir a la superficie desde barcos hundidos en la II Guerra Mundial

Hombre recoge fuel algeciras
A.P
Actualizado 30/05/2011 14:03:37 CET

El ecólogo Sergio Rossi advierte en su nuevo libro del "dramático" estado de los mares

BARCELONA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Entre 2,5 y más de 20 millones de toneladas de crudo y fuel se encuentran a día de hoy en el fondo de los océanos a la espera de salir a la superficie, en los depósitos de los miles de barcos cisterna y buques que se hundieron durante los combates navales de la II Guerra Mundial.

Este es uno de los aspectos más preocupantes, a la par que desconocidos, sobre los que el científico Sergio Rossi alerta en su nuevo libro, 'El Planeta Azul. Un universo en extinción', en el que detalla la larga lista de agravios que el hombre lleva décadas cometiendo con saña contra los mares, en parte por el desconocimiento reinante, y en parte por los intereses comerciales que derivan de la explotación de sus recursos.

En una entrevista con Europa Press, Rossi ha señalado que en determinadas zonas, en especial del Pacífico por la alta acumulación de combates navales que hubo, el problema puede ser "localmente muy grave", y además tiene una solución inviable, ya que 70 años después es una quimera reclamar responsabilidades por esos hundimientos, ha reconocido.

En total, los expertos calculan que hay unos 8.500 pecios hundidos con reservas de fuel en sus depósitos --el 75% hundidos en los ataques de la II Guerra Mundial--, que ahora ya están "maduros" para empezar a expulsar el crudo, después de años de óxido acumulado.

Rossi ha elaborado un extenso ensayo crítico, para el que ha consultado unos 1.400 artículos científicos, y en el que concluye que el próximo siglo "no será fácil" para el hombre, como resultado de haber llevado la situación de los mares al borde del colapso en muchas zonas.

POSIBLE GLACIACIÓN

De hecho, Rossi alerta también de que en unos 20 o 30 años podría iniciarse una nueva glaciación de la Tierra, como resultado paradójico del calentamiento global y el deshielo del casquete de hielo continental de Groenlandia.

El deshielo masivo, que se está produciendo de forma "acelerada", pondrá en circulación una masa de agua muy fría y dulce, que impedirá a la corriente del Golfo subir, y con ello se iniciará el descenso generalizado de las temperaturas y la consiguiente glaciación, un proceso que se ha repetido a lo largo de la historia de la Tierra.

"Eso no lo podríamos controlar en ninguno de los casos" y la única solución sería iniciar una migración masiva hacia el sur, buscando latitudes más cálidas, ha explicado Rossi, al mismo tiempo que ha lamentado que cada vez existe menos capacidad de reacción.

Los problemas de la gestión de los mares, más allá del calentamiento global, incluyen la reducción de los caladeros pesqueros --que ya provocan la proliferación masiva de algas y medusas--, la construcción de infraestructuras en la costa que evitan la regeneración de las playas, y la proliferación de especies foráneas, entre otras.

Por todo ello, Rossi tiene clara una receta que permita revertir la situación: consolidar y ampliar áreas protegidas con una legislación más punitiva contra los excesos, la prohibición de la pesca de arrastre, un plan de acuicultura que incluya la creación artificial de ecosistemas viables y cartografiar los fondos marino para aumentar nuestro conocimiento de los problemas.