La venta ambulante en Barcelona motivó 63.000 denuncias y 957.000 artículos decomisados en 2017

Venta ambulante de 'top manta' de 'selfie stick'
EUROPA PRESS
Publicado 03/02/2018 11:08:20CET

El atentado y la situación política afectaron a las operaciones cotidianas de la Urbana

BARCELONA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d'Esquadra interpusieron el año pasado 63.971 denuncias por venta ambulante no autorizada, y decomisaron 957.275 artículos, 463.598 de los cuales fueron bebidas, según un informe sobre la aplicación de la Ordenanza de Civismo consultado por Europa Press.

Tanto los artículos decomisados como las denuncias son inferiores a las registradas en 2016, cuando se interpusieron 79.255 --más que en 2015, cuando fueron 63.193--, y se decomisaron 1,1 millones de artículos, más que el año anterior, cuando fueron 873.407.

En total, Guardia Urbana y Mossos d'Esquadra interpusieron 107.453 denuncias en la ciudad por infracciones de la Ordenanza de Convivencia, 26.500 menos que en 2016, aunque aumentaron las denuncias por ruido --de 4.365 a 4.670--, por pintadas y grafitis --de 324 a 336-- y por atentados contra la dignidad de las personas --de 16 a 43--.

Se registraron menos denuncias que en el año anterior en infracciones como consumir alcohol en la calle --bajaron de 36.718 a 29.053--, hacer necesidades fisiológicas --bajaron de 7.442 a 6.124--, ocupar el espacio público para conductas de mendicidad --de 437 a 206-- y hacer nudismo, que pasaron de 42 en 2016 a ocho en 2017.

La disminución de denuncias en algunos ámbitos pueden vincularse a que, pese a que la Guardia Urbana ha mantenido una intensa actividad, la situación derivada del atentado del 17 de agosto y la movilización fruto del contexto político afectaron a su operativa, ya que ambas cuestiones requirieron focalizar un elevado número de agentes en estos asuntos.

El Gobierno de Ada Colau presentó el martes el informe en la reunión de la comisión de seguimiento de aplicación de la Ordenanza, en la que el teniente de alcalde Jaume Asens destacó que los datos reflejan la situación anómala en la que se han encontrado los cuerpos policiales, que han visto alteradas sus operaciones cotidianas, según fuentes municipales.

DROGAS Y PROSTITUCIÓN

Las infracciones vinculadas con el consumo de drogas, la tenencias de estupefacientes y el abandono de utensilios motivaron 7.750 denuncias en 2017, por debajo de las 8.335 del año anterior y las 9.952 de 2015, y las relacionadas con armas fueron 343, cerca de las 373 de 2016.

Los cuerpos policiales impusieron el año pasado 167 denuncias relacionadas con la prostitución en la vía pública --13 menos que el año anterior--, y aumentaron las dirigidas a demandantes de sexo remunerado, que pasaron de 103 a 114, y las motivadas por favorecer estos servicios, que subieron de nueve a 26.

Impusieron dos sanciones por ofrecer sexo en la calle, mientras que el año anterior no se registró ninguna, tras un cambio de concepción del Gobierno municipal --en 2015 hubo 211 denuncias--, y también se redujeron las tramitadas por mantener relaciones sexuales remuneradas en la calle, que bajaron de 68 a 25.

El ámbito que llevó a más ciudadanos a llamar a los teléfonos de información y atención policiales --el 902 y el 112-- fue la contaminación acústica, con 33.621 llamadas, seguido por la venta ambulante ilegal, con 3.104; actitudes vandálicas contra el mobiliario urbano, con 2.591, y apuestas, estafas y falsificaciones, con 2.242.