El Zoo de Barcelona quiere poner cámaras en nidos de erizos y murciélagos libres

Erizos libres del Zoo de Barcelona
ZOO DE BARCELONA
Publicado 04/03/2018 10:51:11CET

Un ruiseñor que canta Mozart, un ibis heremita fugado y las garzas reales, estrellas de la fauna salvaje del parque

BARCELONA, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Zoo de Barcelona se plantea instalar en un año cámaras en madrigueras de erizos y nidos-refugio de murciélagos que viven libremente en sus instalaciones con el fin de facilitar su observación, teniendo en cuenta que son mamíferos nocturnos y difíciles de ver porque se esconden al menor ruido.

Lo ha explicado el jefe de Sostenibilidad del Zoo de Barcelona, Juli Mauri, en una entrevista de Europa Press en que ha revelado que la medida se enmarca en un plan para potenciar el cuidado y seguimiento de la fauna salvaje que acude al parque en busca de refugio y alimentos.

Es larga la tradición de aves, mamíferos, reptiles, anfibios y mariposas que se instalan o hacen parada en el zoológico barcelonés, y se cuentan por decenas las especies de vertebrados voladores que encuentran en la reserva un "gran supermercado y un lugar donde criar", observa Mauri.

Entre las colonias más célebres figura la de la garza real --'bernat pescaire' en catalán--, muy vinculada a la recuperación del río Besòs que empezó hace 20 años y que ha generado una eclosión de la biodiversidad muy vinculada con la fauna salvaje del zoo: "El milagro del Besòs arrancó con la recuperación del agua, y cuando se recupera el agua hay vida".

Después de que estas aves voladoras iniciaran sus trayectos entre el Besòs y el Zoo para la sorpresa y susto de algunos barceloneses por su gran tamaño, esta colonia se ha convertido en la más grande de Catalunya y una de las más destacadas de Europa.

"Aquí tienen un buen lugar para comer, refugiarse para dormir, criar, y aquí se les respeta y lo tienen todo", explica Mauri, que también ha destacado la presencia de la garcilla bueyera, garceta común, carbonero común, petirrojo europeo, mirlo y colirrojo tizón, además de cotorras y estorninos.

"En invierno, se pueden ver incluso grupos de grajillas occidentales, un ave difícil de ver en las ciudades mediterráneas que vienen atraídas por un parásito del pelo", ha significado el jefe de Sostenibilidad que ha lamentado que este pequeño córvido se ha visto desplazado por las colonias de cotorras.

UN RUISEÑOR QUE CANTA MOZART

Entre las aves más escandalosas, Mauri destaca un grupo de ocas que viven en la zona de Diagonal Mar y que de un tiempo a esta parte suelen sobrevolar y hacer parada en el Parque de la Ciutadella y el Zoo, mientras que entre los más curiosos sitúa el ruiseñor bastardo, cuyo canto se asemeja a la típica 'serenata de Mozart', bromea Mauri.

Tras detectar una caída de la divulgación de las especies salvajes que viven en el Zoo, el parque quiere potenciar su conocimiento por la importancia de haberse convertido en un "oasis, un pulmón en pleno centro de Barcelona" para aves que viajan a la Tundra y espacios árticos, mamíferos, insectos y anfibios, entre otros.

MÁS BALSAS, MÁS BIODIVERSIDAD

En este sentido, quiere potenciar más la presencia de balsas, puesto que "uno de los retos de la ciudad es la preservación de las zonas húmedas", por ser símil de una madurez ambiental.

Un ibis heremita, que probablemente escapó de una reserva, ha hecho amigos en el Zoo de Barcelona, donde vive una colonia de este ave pelecaniforme, a la que se la ha visto interactuando con los flamencos y otras especies.

MAMÍFEROS, REPTILES Y ANFIBIOS

Las colonias de mamíferos también son muy destacadas, especialmente la de erizos, convertida en una de las más famosas, y que ahora el Zoo se propone favorecer, convencido de que las obras urbanas les hacen mucho daño.

En el Zoo también encuentran un espacio común de vida reptiles, anfibios como la rana común y las mariposas, flamante signo de la biodiversidad, y algunas de las cuales protagonizan viajes proeza desde el África.