El Consejo de Hermandades de Ceuta traslada al Obispado de Cádiz la 'levantá' por un investigado por abusos sexuales

Publicado 03/04/2018 9:01:35CET

CEUTA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Mesa Permanente del Consejo Diocesano de Hermandades de Ceuta ha decidido poner en manos del Obispado de Cádiz la 'levantá' del paso de Nuestra Señora de Las Penas que el capataz dedicó la madrugada de Viernes Santo al ex hermano mayor de la cofradía, investigado por el Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad autónoma por presuntos delitos de tenencia de pornografía infantil, corrupción de menores y abusos sexuales.

En un comunicado a los medios, el consejo ha "lamentado profundamente" la "situación creada" con "los hechos acaecidos en la recogida de la Hermandad de las Penas" y ha explicado que "pondrá en conocimiento de la Autoridad Eclesiástica competente" lo sucedido para que "determine las actuaciones a llevar a cabo, si procede".

El delegado episcopal para las Hermandades y Cofradías del Obispado, Juan Enrique Sánchez Moreno, tiene atribuida la facultad para "ejercer todas las competencias y funciones que la normativa canónica confiere a la autoridad eclesiástica en relación con este tipo de asociaciones de fieles" salvo "las que expresamente se reserve" el prelado de la Diócesis, Rafael Zornoza.

La Junta de Gobierno de la Hermandad de Las Penas aseguró el pasado fin de semana tras una reunión "extraordinaria y urgente" que ni durante sus "cultos internos y externos" ni en la Estación de Penitencia de Jueves Santo tuvo "intención alguna de polemizar ni de dañar la sensibilidad de nadie con sus actuaciones".

El capataz del paso, Javier Pérez, quiso dedicar la 'levantá' al investigado "en la calle, que es donde están pasando todas las cosas", para que "aquellos que le quieren arruinar la vida no lo consigan". Posteriormente, en declaraciones a Ceutaldia.com, aseguró que "lo hicimos y lo volveríamos a hacer 40 veces, las que haga falta".

A.D.S. fue detenido el pasado mes de noviembre tras ser denunciado a la Guardia Civil por la familia de uno de sus alumnos del Colegio San Agustín tras localizar imágenes con contenido sexual en sus conversaciones a través de teléfono móvil con el menor y otros comportamientos "extraños".

A finales de enero, cuando la jueza instructora de las diligencias recibió el primer informe de la Benemérita sobre el material informático intervenido en su domicilio, dictó una orden de alejamiento del investigado de su centro de trabajo al apreciar la existencia de "indicios suficientes" para pensar que el profesor "cometía en ocasiones" presuntos delitos de corrupción de menores, tenencia de pornografía infantil y abusos sexuales en el ámbito escolar.