España concede por primera vez el estatuto de refugiado político a un activista rifeño huido a Ceuta

Publicado 06/07/2018 14:07:03CET

CEUTA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior ha reconocido esta semana la condición de refugiado y ha concedido el derecho de asilo a un activista rifeño de 33 años que huyó de Alhucemas y llegó a Ceuta en octubre del año pasado después de que las Fuerzas de Seguridad marroquíes le instasen a personarse en dependencias policiales como uno de los cabecillas de las protestas sociales que se registran en la región desde hace casi dos años.

La Subdirección General de Protección Internacional ha refrendado de esta forma el acuerdo adoptado en abril por la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio, que con la asistencia de todos sus miembros y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) acordó formular propuesta de resolución favorable al reconocimiento de la condición de refugiado y a la concesión de derecho de asilo a este peticionario, el primer rifeño que la consigue en Ceuta alegando motivos de persecución política según han explicado a Europa Press tanto el refugiado como su letrada, que recomienda no difundir ni sus iniciales "por su seguridad personal y la de su familia".

El activista tiene ahora libertad para viajar a cualquier país del mundo excepto a Marruecos y puede solicitar permiso de residencia en España. También está autorizado a salir de Ceuta y cruzar el Estrecho de Gibraltar, algo no que se permite a los solicitantes de protección internacional con solicitudes admitidas a trámite pese a que durante los últimos años se han dictado 18 sentencias en distintos Juzgados y Tribunales Superiores contra esa restricción de movimiento por el territorio nacional que la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) lleva años denunciando.

El ya asilado ha contado con el apoyo de los Servicios Jurídicos de CEAR en Ceuta para la tramitación de su expediente, al que aportó "numerosa documentación, fotografías y vídeos", además de su propio relato, para acreditar su participación desde una posición preeminente en las protestas del Rif.

El activista llegó a Ceuta en octubre del año pasado tras pagar a una mafia dedicada al tráfico de personas para que le facilitase el acceso hasta Algeciras. Tras cruzar irregularmente la frontera del Tarajal, la Policía Nacional detectó en el Puerto que llevaba un pasaporte falso, por lo que fue detenido, momento en el que detalló su situación y su petición de protección internacional en España.

El año pasado más de 30 ciudadanos marroquíes pidieron asilo en Ceuta, un 11% del total de ciudadanos extranjeros que hicieron lo mismo, la inmensa mayoría alegando persecución por su orientación sexual en el Reino alauita. En toda España fueron 525 los nacionales del país vecino que en 2017 (340 en 2016), según los datos de CEAR, solicitaron protección internacional, el décimo país con más peticionarios.