La Guardia Civil extrema el control sobre el tránsito de animales por la frontera de Ceuta tras el caso de rabia

Actualizado 17/06/2013 15:43:33 CET

CEUTA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los efectivos de la Compañía Fiscal de la Guardia Civil que prestan servicio en el paso fronterizo del Tarajal, en Ceuta, han comenzado a exigir a "todos" los propietarios de animales de compañía que transitan por el mismo en dirección a territorio español la presentación de la documentación que acredite que la mascota cumple con la legislación vigente en materia zoosanitaria; la del propietario y, en su caso, la del vehículo en el que viaje.

Según han informado a Europa Press fuentes de la Benemérita ceutí, esta elevación de los controles, habitualmente aleatorios y esporádicos, pretende impedir que se reproduzcan casos como el del perro que atacó a varias personas en Toledo y ha acabado causando la activación del nivel 1 de alerta del plan de contingencia para el control de la rabia en animales domésticos en España.

El can infectado, que había pasado cuatro meses en Marruecos, vio denegada su entrada en la Península el 5 de abril al detectarse en el puerto de Algeciras que no cumplía todos los requisitos sanitarios. Una semana después, procedente de Ceuta, adonde llegó desde el país vecino, sus propietarios sí consiguieron superar ese filtro.

El Instituto Armado comprueba ahora "en todos los casos" que los animales que acceden a Ceuta tienen pasaporte, están identificados con microchip, están vacunados y han superado la prueba serológica antirrábica correspondiente, entre otros requisitos establecidos por la normativa europea y la Dirección General de Recursos Agrícolas y Ganaderos.

No cumplirlos puede conllevar la denegación del paso del animal o su puesta en cuarentena. En caso de son ser posibles ninguna de estas dos medidas, las autoridades pueden ordenar su sacrificio.

España estaba libre de rabia terrestre desde 1978. Desde entonces, únicamente en Ceuta y Melilla se habían dado casos "ocasionales" de esta enfermedad "en animales importados de Marruecos u otros países del norte de África" a pesar de la implantación "del programa de vacunación antirrábica obligatoria y gratuita para perros, gatos y hurones en ambas ciudades", según el Ministerio de Sanidad.

El Gobierno de Ceuta ha destinado este año 70.000 euros a esta iniciativa, con la que espera vacunar a unos 7.000 animales. La ciudad autónoma se vio obligada a declarar en agosto del año pasado un foco de rabia tras comprobar que un perro vagabundo portaba la enfermedad. La decisión conllevó un refuerzo del control de animales en el perímetro fronterizo con Marruecos y los controles documentales en el puerto, así como la obligación para todos los propietarios de circular con ellos por la vía pública con bozal y correa. Las medidas se extinguieron en primavera.

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