Los españoles no quieren fruta en su vida, algo que podría ser perjudicial para su salud

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Actualizado 06/05/2017 14:04:45 CET

Los españoles no quieren fruta en su vida, algo que podría ser perjudicial para su salud

Una de cada tres personas sufre ocasionalmente molestias digestivas

Los españoles no quieren fruta en su vida
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FOTO CEDIDA POR VAL VENOSTA
Actualizado 06/05/2017 14:04:51 CET

   MADRID, 6 May. (CHANCE) -

   El próximo 29 de mayo se celebra el Día Mundial de la Salud Digestiva, una jornada promovida desde hace 10 años por la Organización Mundial de la Gastroenterología a la que se suma la Asociación de Productores Hortofrutícolas de Val Venosta para difundir y concienciar sobre los diversos problemas que puede presentar el aparato digestivo.

   De hecho, según datos de la Fundación Española de la Salud Digestiva (FEAD), una de cada tres personas sufre ocasionalmente molestias digestivas. Las más comunes son el estreñimiento y diarrea, los gases o la sensación de pesadez. Aunque el sobrepeso, las migrañas, los granos o las varices también pueden ser señales de una mala salud digestiva.

ESTRÉS Y MALOS HÁBITOS ALIMENTICIOS EN EL ORIGEN DE GRAN PARTE DE LAS DOLENCIAS DIGESTIVAS

   El sistema digestivo es un trabajador silencioso e incansable, activo entre 10 y 20 horas diarias. De la eficacia de su funcionamiento depende en gran medida la salud general del organismo, ya que se encarga de absorber y transformar los nutrientes de los alimentos y bebidas para que pasen al torrente sanguíneo.

   El estrés y los malos hábitos alimenticios suelen estar detrás de sus trastornos. Es por ello que la FEAD incide en la importancia de mantener una alimentación equilibrada, con especial importancia de frutas y verduras. Y es que, dependiendo de lo que comemos, haremos trabajar más o menos a nuestro aparato digestivo.

   Hay que tener en cuenta que el tiempo de vaciamiento gástrico (cuando, totalmente digeridos los alimentos en el estómago, pasan al intestino) varía desde menos de 2 horas para los líquidos e hidratos de carbono a las 2-4 horas para las proteínas y más de 4 para las grasas.

   No obstante, los españoles le hacen trabajar bastante ya que, según datos de MAGRAMA (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente), no alcanzan a consumir los 600 gramos diarios de frutas y verduras que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Una cantidad que los expertos aseguran que permitiría reducir un 19% los casos de cáncer gastrointestinal, entre múltiples beneficios para el organismo.

ALIMENTOS PREBIÓTICOS, COMO LA MANZANA, CONTRIBUYEN NATURALMENTE A LA SALUD DIGESTIVA ESTIMULANDO LA PROLIFERACIÓN DE LA FLORA Y ESTABILIZANDO LA MUCUSA INTESTINAL

   Ya en el siglo IV a. C., Hipócrates recomendaba: "Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento". En los últimos tiempos han proliferado alimentos funcionales y preparados de probióticos, compuestos que contienen una serie de microorganismos presentes, por ejemplo, en la flora intestinal para regenerarla cuando se han sufrido trastornos digestivos.

   Aunque, también puede optarse por alimentos prebióticos, como la manzana, cuyos componentes estimulan naturalmente la proliferación y equilibrio de la flora y mucosa presentes en el intestino.

   Cuando se toma una manzana sin pelar cobra protagonismo su contenido en fibras insolubles (que no se disuelven en agua) y se acelera el tránsito intestinal, contrarrestando el estreñimiento y produciéndose un efecto barrido que limpia las toxinas que hayan podido generarse en el proceso digestivo.

   Un síntoma habitual de mala salud digestiva es la intoxicación intestinal producida precisamente por la acumulación de esas sustancias nocivas en las paredes del intestino.

   Mientras que, cuando se toma la manzana pelada, adquiere protagonismo la pectina, una fibra soluble que está presente en su pulpa y que ayuda a la retención de líquidos, contribuyendo a la formación del bolo intestinal. Además, la pectina absorbe las bacterias causantes de la colitis y permite que se recuperen los minerales perdidos por el exceso de deposiciones.

   Por otra parte, esta fruta es una de las más ricas en taninos, unas sustancias que aparecen cuando la pulpa se oxida al contacto con el aire (son más presentes al comer la manzana pelada y, sobre todo, rallada). Su labor es secar y desinflamar la mucosa intestinal, una capa que tapiza el interior del conducto digestivo, por lo que tiene propiedades astringentes y antiinflamatorias. Esta mucosa se suele desequilibrar e inflamar cuando se padecen alergias, intolerancias o sensibilidades frente a ciertos alimentos o componentes (como la lactosa o el gluten, por ejemplo), por lo que la manzana puede ayudar a atenuar las molestias digestivas derivadas.

CLAVES PARA RECONOCER EL MEJOR MOMENTO NUTRICIONAL DE LAS MANZANAS

La manzana se presenta como una gran herramienta para mantener una correcta salud digestiva, que contribuya al bienestar general y aporte los nutrientes necesarios a todo el organismo. Existen unas 20.000 variedades de esta fruta, capaces de ajustarse a cualquier paladar, aunque las más conocidas son la Golden Delicious, Red Delicious, Gala, Granny Smith y Fuji.

   Según los últimos datos disponibles del MAGRAMA (2015), los españoles consumen medio millón de toneladas anuales y es una de las frutas favoritas en los hogares. La Asociación VI.P- Manzanas Val Venosta, uno de los grandes productores europeos y con presencia en cerca de 50 países internacionales, ofrece una serie de claves para escogerla y consumirla con garantías.

   Por una parte, es importante lavar bien la pieza antes de ingerirla, tanto si la vamos a consumir con piel o sin ella, puesto que nuestras manos y cuchillo estarán en contacto con la manzana durante el proceso de pelado.

   Por otra, conviene escoger piezas en su punto óptimo de maduración para que sus nutrientes estén en su máximo apogeo, ya que la manzana es un ser vivo y continúa desarrollándose, incluso fuera del árbol. Como manzana de alta gama, VI.P aplica estrictos controles en todos los tramos de su producción y descarta las piezas que no se ajustan a sus estrictos estándares de calidad.

   Por ello conoce algunas de las claves que pueden ayudar al consumidor a desechar aquellas piezas que tendrán un peor desarrollo, una vida más corta y una calidad más baja. Por ejemplo, no son aconsejables las manzanas que se han cosechado demasiado jóvenes, reconocibles porque presentan el cáliz (parte opuesta al rabillo) poco profundo y son poco aromáticas. Tampoco las que están sobremaduradas, cuya textura es más blanda y su piel se separa fácilmente de la pulpa, generando arrugas si oprimimos la superficie. Además, al abrirlas, el corazón presenta cierta oxidación alrededor de las pepitas. Otro aspecto importante es evitar las que han perdido el rabillo o tienen algún golpe porque madurarán más rápidamente e incluso pueden pudrirse, contagiando al resto.

   En resumen, en su mejor momento nutricional la manzana presenta una textura compacta, que es más o menos crujiente dependiendo del tipo. Su piel se mantiene pegada a la pulpa, firme, sin golpes ni manchas y con una coloración natural intensa y acorde a su variedad. Por último VI.P - Manzanas Val Venosta recuerda que las piezas han de conservar el rabillo, tener el cáliz profundo y las pepitas marrones, síntomas de que están en su punto óptimo de maduración.

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