Belén Esteban: "La casa de Toño ahora es mía"

BELÉN ESTEBAN
EUROPA PRESS
Actualizado 11/07/2018 12:02:58 CET

   MADRID, 11 Jul. (CHANCE) -

Belén Esteban ha decidido mostrarse sin tapujos en la portada de la revista Lecturas. La colaboradora de Sálvame ha abierto su corazón a Mila Ximénez en una larga entrevista donde toca los temas más importantes de su vida: sus problemas judiciales con Toño, su relación con los Janeiro y su trabajo en Telecinco.

Arropada por su compañera de plató, Belén explica a la revista que se siente culpable de no haber acudido a la pasada presentación de las joyas de Terelu: "Estaba mal con el azúcar. Me arrepiento de no haber ido, le tenía que haber dado una explicación. Ahí no estuve bien. A Terelu le tengo mucho cariño. Se lo recompensaré y estaré a su lado la próxima vez".

En lo referente a sus problemas públicos por las últimas declaraciones de Terelu en las que hablaba de Andrea, Belén lo tiene claro: "No me vi dura y no me arrepiento de lo que le dije, es mi opinión. Ella tampoco me ha dicho: 'Tía, Belén, ¡cómo te has pasado!".

BELÉN ESTEBAN: "(TOÑO) HA DICHO BARBARIDADES, HASTA QUE YO ERA UNA GUARRA"

Esperanzada con la pronta recuperación de su compañera, Belén mira al futuro con ilusión pues desea que en unos meses se arregle la situación judicial con Toño Sanchís: "Me han dicho que en siete meses esto habrá acabado. Ahora tiene que actuar el juzgado, me han asignado un perito y a él le mandarán un papel en el que le dirán qué día irán a tasar su casa. Hay dos opciones, que la casa salga a subasta o que me la quede yo con lo que le queda a él de hipoteca". Una vivienda que podría subsanar los 600.000 euros que debe el representante a Belén.

Además, la propia colaboradora ya se hace a la idea de que la casa familiar de Sanchís es suya: "Solo sé que esa casa ya es mía. Me puedo hacer un reportaje hasta en el jardín de su casa si me da la gana". Una situación que a ella no le da ninguna pena pues "de mí ha dicho barbaridades, hasta que yo era una guarra, que no me duchaba. Ha metido a mis hermanos, a mi madre. Ha sido muy duro hablando de mí, no se lo voy a perdonar nunca".

En lo referente al otro frente abierto, Belén explica que no le desea ningún mal a María José Campanario ni a Jesulín de Ubrique: "Siento compasión por todas las personas que estén enfermas, con esa familia no tengo relación. No quiero el mal para nadie. Primero por ella y luego por sus hijos".

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