Meghan Markle y el Príncipe Harry, el estilo informal que enamora en Reino Unido

Príncipe Harry y Meghan Markle
PRÍNCIPE HARRY Y MEGHAN MARKLE/GETTY
Actualizado 19/01/2018 11:34:42 CET

   MADRID, 19 Ene. (CHANCE) -

Desde que el pasado mes de noviembre la Casa Real británica anunciase el compromiso de Meghan Markle y el Príncipe Harry, la pareja se ha convertido en la auténtica protagonista de la crónica social de Reino Unido.

La actriz dejó atrás su carrera dentro del mundo de la interpretación para incorporarse de lleno a la Familia Real Británica. Pasó sus primeras Navidades junto a la Reina Isabel II y cumplió con cada uno de los compromisos públicos que tenía.

Ahora, meses después del anuncio de su boda, descubrimos que el estilo tan informal que caracteriza a Meghan y Harry ha enamorado a todos sus compatriotas. En cada acto oficial, la pareja es recibida por cientos de ciudadanos que esperan durante horas para poder verles. Ellos les corresponden parándose a saludar e incluso a charlando con ellos.

Así, Meghan se ha convertido ya en la 'princesa americana' que ha encandilado a todo el pueblo británico. Su sencillez y naturalidad son las características principales de un temple que ha seguido los pasos de la ola de aire fresco que introdujo Kate Middleton dentro de la corona británica.

Un ejemplo más de esta cercanía lo pudimos ver ayer en su visita oficiales a Gales. A pesar de llegar tarde por culpa de una avería en el tren que les llevaba de Londres a Cardiff, ninguno de los dos perdió la sonrisa ni tuvo problema en pedir perdón por el retraso.

Durante su visita al castillo de la ciudad, el príncipe y Meghan se mostraron atentos el uno del otro en todo momento además de muy cariñosos. Más tarde, la pareja estuvo acompañada por los jóvenes del Star Hub de Cardiff, un centro donde se muestra cómo el deporte puede ayudar a los pequeños con algún tipo de discapacidad.

Allí rieron, abrazaron y contemplaron todo aquello que los niños querían enseñarles. Una visita donde también destacó el abrigo negro de Meghan que firmaba Stella McCartney, una apuesta por la moda inglesa que va haciéndose hueco poco a poco en el armario de la futura esposa del príncipe Harry.