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Roberto Benigni regresa con "El tigre y la nieve"

Actualizado 10/07/2006 16:52:52 CET

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

Con la exitosa "La vida es bella" Roberto Benigni se adentró en un tema "intocable", como es el del Holocausto, y en el que también hablaba de un amor que cruzaba fronteras. En "El tigre y la nieve", que se estrenó el pasado 7 de julio en España, Benigni ambienta otra historia de amor hasta el límite en el Bagdad de 2003, previo a la guerra. Un filme con muchas similitudes a la cinta que le hizo ganar el Oscar como mejor actor, pero, en sus propias palabras, "más valiente" por ser un conflicto tan presente.

"La vida es bella" tocaba un tema intocable, como es el Holocausto, una tragedia parecida a la que se está viviendo ahora en Irak. Pero ésta es una película más valiente, porque habla del presente y falta poder mirarla con la distancia que sí tiene "La vida es bella", explicó Benigni a su paso por Madrid, para promocionar junto a su esposa y actriz Nicoletta Braschi este filme.

Benigni destacó que precisamente la de "adentrarse en territorios desconocidos" es la tarea del cómico. Y negó que "El tigre y la nieve" sea una segunda parte de "La vida es bella". "Es obra del mismo director; es, más bien, una "dúo logia", un camino que tengo que recorrer y tengo que terminar", precisó.

El actor, que dirige, produce y ha escrito el guión de "El tigre y la nieve", da vida en esta ocasión a Attilio, un profesor y poeta de reconocido prestigio, que sueña con conseguir a la mujer de sus sueños: Vittoria, a quien sigue sin descanso y confiesa su amor eterno. Durante un viaje a Bagdad para completar la biografía de un poeta iraquí que ella está escribiendo, resulta herida en un bombardeo y queda en coma. Attilio no dudará en viajar a Irak, haciéndose pasar por médico de la Cruz Roja, para encontrarse con su amada y hacer todo lo posible para salvar su vida.

La película apela "a la libertad y a la pasión", como detalló el creador italiano. "No creo que el romanticismo no esté de moda. La fuerza del romanticismo forma parte de la vida", subrayó Benigni, que en la película actúa "como un tigre enamorado, que desafía a la guerra desarmado, poseído por la pasión de salvar a su amada".

Pese a que Benigni muestra la guerra de Irak, lo hace "desde el punto de vista del poeta". Precisó que Attilio es "un hombre que, a al búsqueda de la mujer con la que sueña cada noche, se ve atrapado en el más absurdo y terrible conflicto de nuestro tiempo: la guerra de Irak". "Es como un cuento, ya que el poeta desciende a los infiernos para buscar a su amada. La poesía es dolor", puntualizó un hombre que no entiende la vida ni las películas sin humor ni amor.

"Sin amor y humor las películas serían como un cementerio protagonizado por cadáveres. Tampoco puede faltar una mujer en un película, un ser que a Dios le salió tan perfecto, el Rocío de Dios", destacó Benigni, quien considera que "no hay emoción mayor que tu vida dependa totalmente de la de otra persona".

Benigni destacó que tener su propia productora le permite hacer los proyectos que quiere. "Cuando me han propuesto algo bueno lo he hecho y no dudaría en trabajar para otros directores si el proyecto me interesara", dijo un actor que ha trabajado con cineasta de la talla de Bernardo Bertolucci o Federico Fellini. "Tras ganar el oscar me ofrecieron papeles de mafioso, pero prefiero hacer otras cosas", concluyó.

"El tigre y la nieve", en la que también participa el actor Jean Reno, se rodó en los estudios de Papigno durante cinco semanas, además de en exteriores de Roma, y durante siete semanas más en Túnez, donde se rodaron las escenas iraquíes.

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