Misión urgente al ecosistema bajo un iceberg gigante en la Antártida

Aspecto del iceberg gigante A68
ALI ROSE/ BAS
Actualizado 13/02/2018 13:05:56 CET

   MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Científicos se dirigen a la Antártida para investigar un misterioso ecosistema marino expuesto por la aparición del iceberg gigante A68, que ha permanecido oculto durante 120.000 años.

    El iceberg, que es cuatro veces de Londres, se desmembró de la plataforma de hielo Larsen en julio de 2017. Los científicos, liderados por el British Antaractic Survey, viajarán en barco para recoger muestras del lecho marino recién expuesto, que cubre un área de alrededor de 5.818 km2. Es una misión urgente. El ecosistema que probablemente ha estado oculto debajo del hielo durante miles de años puede cambiar a medida que la luz solar comienza a alterar las capas superficiales del mar.

    El equipo internacional pasará tres semanas en febrero-marzo de 2018 a bordo del buque de investigación BAS RRS James Clark Ross. El monitoreo por satélite es crítico para que el barco navegue a través de las aguas infestadas de hielo y llegue a esta ubicación remota.

   La bióloga marina Dra. Katrin Linse de British Antarctic Survey encabeza la misión. "La aparición de A-68 nos brinda una oportunidad única de estudiar la vida marina ya que responde a un cambio ambiental dramático. Es importante que lleguemos rápidamente antes de que el ambiente submarino cambie a medida que la luz del sol entre al agua y las nuevas especies comiencen a colonizar. Hemos formado un equipo con una amplia gama de habilidades científicas para que podamos recopilar la mayor cantidad de información posible en poco tiempo. Es muy emocionante", dijo en un comunicado.

   El equipo investigará el área previamente debajo de la plataforma de hielo recolectando muestras de agua, microbios, plancton, sedimentos y agua del fondo marino usando una variedad de equipos que incluyen cámaras de video y un trineo especial tirado a lo largo del lecho marino para recolectar pequeños animales. También registrarán cualquier mamífero marino y aves que puedan haberse trasladado al área. Sus hallazgos proporcionarán una imagen de cómo era la vida debajo de la plataforma de hielo para poder rastrear los cambios en el ecosistema.