Una de las criaturas más rápidas es también de las más pequeñas

Spirostomum ambiguum
ROB FELT, GEORGIA TECH
Actualizado 08/08/2018 17:19:11 CET

   MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Un diminuto protozoo unicelular que logra una aceleración ultrarrápida al contraer su cuerpo, parecido al de un gusano, merece ser incluido entre los animales más rápidos del mundo.

   Es lo que opina el profesor asistente del Instituto de Tecnología de Georgia Saad Bhamla tras estudiar el Spirostomum ambiguum.

   Común en muchos lagos y estanques, el Spirostomum normalmente se mueve con pequeños pelos llamados cilios.

   Pero donde muestra su velocidad es con una aceleración extremadamente rápida al contraerse cuando se ve sorprendido. La criatura puede acortar su cuerpo en más del 60 por ciento en unos pocos milisegundos, pasando de una cinta plana de cuatro milímetros a la forma de un balón de fútbol americano, todo ello sin el tipo de músculos que usan los humanos.

   Cómo hace eso, y cómo lo hace sin dañar sus frágiles estructuras internas, es parte de una subvención de cuatro años de National Science Foundation (NSF) que Bhamla acaba de recibir. La física y las matemáticas que surjan de las respuestas podrían ayudar a avanzar en la nanotecnología y acelerar una nueva generación de robots apenas lo suficientemente grandes como para verse a simple vista.

   "Como ingenieros, nos gusta ver cómo la naturaleza ha manejado importantes desafíos", dijo Bhamla, quien es profesor asistente en la Escuela de Ingeniería Química y Biomolecular de Georgia Tech. "Siempre estamos pensando cómo hacer estas pequeñas cosas que vemos moviéndose en la naturaleza. Si podemos entender cómo funcionan, tal vez la información puede cruzar para llenar el vacío de los pequeños robots que pueden moverse rápido con poco uso de energía. "

   Los músculos humanos dependen de la actividad de las proteínas de la actina y la miosina, pero las pequeñas criaturas como este protozoo deben su movimiento a resortes supramoleculares, pestillos y motores que con mayor frecuencia se encuentran en el mundo mecánico.

   "Si solo tuvieran las proteínas de actina y miosina que componen nuestros músculos, no podrían generar la fuerza suficiente para moverse tan rápido", agregó Bhamla. "Cuanto más pequeños son, más rápido avanzan, hasta 200 metros por segundo al cuadrado. Eso es realmente fuera de serie".

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