Lagartos náufragos confirman el "efecto fundador"

Actualizado 02/02/2012 20:26:17 CET

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un biólogo de la Universidad de Rhode Island (URI), que había dejado lagartos en pequeñas islas deshabitadas en las Bahamas, ha arrojado luz sobre la interacción de los procesos evolutivos más raros. Jason Kolbe, profesor de Ciencias Biológicas en URI, y sus colaboradores de la Universidad de Duke, la Universidad de Harvard y la Universidad de California, en Davis, observaron que los rasgos genéticos y morfológicos de los lagartos se determinan, tanto por la selección natural, como por un fenómeno llamado efecto fundador -que se produce cuando las especies colonizan nuevos territorios. La investigación ha sido publicada en la revista 'Science'.

"Rara vez observamos el efecto fundador tal y como sucede en la naturaleza, pero sabemos que esto sucede porque las islas han sido colonizadas por especies nuevas a través del tiempo", explica Kolbe, "lo que no sabíamos era cómo estos mecanismos evolutivos interactúan unos con otros. Ahora, hemos observado que las diferencias causadas por el efecto fundador persisten incluso cuando las poblaciones se adaptan a su nuevo entorno". El efecto fundador es la pérdida de variación genética que se produce cuando una nueva población se establece, en un número muy pequeño de individuos, en una población mayor y, a menudo, la nueva población resulta genética o morfológicamente diferente de la población original.

Los científicos recogieron, al azar, lagartijas marrones cerca de la Isla de Gran Ábaco, y dejaron un par de estas lagartijas en cada una de las siete islas cercanas, cuyas poblaciones de lagarto habían sido mermadas por un reciente huracán -la isla origen está cubierta de bosques, mientras que las demás islas tienen una baja vegetación. Según investigaciones previas, las lagartijas que viven en los bosques tienen extremidades traseras más largas que las que se encuentran en un hábitat de matorrales; los lagartos con extremidades más largas pueden correr más rápido, moviéndose entre las zonas altas de los bosques, mientras que los que tienen extremidades cortas suelen moverse en la vegetación baja.

Los científicos revisaron ??cada una de las islas durante los siguientes cuatro años para medir la longitud de las extremidades de los lagartos, y recoger muestras de tejido para el análisis genético. Todas las nuevas poblaciones sobrevivieron y crecieron, en los primeros dos años, antes de nivelarse.

"Observamos un efecto fundador un año después de iniciar el experimento, lo que dio lugar a diferencias entre los lagartos en las siete islas", explica Kolbe, "en algunas de las islas había lagartos con extremidades más largas y, en otras, con extremidades más cortas, pero esto ocurrió al azar, con respecto a la vegetación de las islas nuevas".

Debido a que la estructura de la vegetación en las islas difiere de la de la isla de origen, los científicos predijeron que la selección natural llevaría a los lagartos a desarrollar extremidades más cortas. "En los siguientes cuatro años, los lagartos en todas las islas experimentaron una disminución en la longitud de las patas, atribuible a la selección natural", añade Kolbe, "pero aquellos que empezaron con las extremidades más largas todavía tenían las extremidades traseras más largas que el resto. El hecho de que las poblaciones mantuvieran su orden, de los miembros más largos, a los más cortos, en todo el experimento, significa que tanto los efectos fundadores, como la selección natural, han contribuido a las diferencias actuales".

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