Objetos impresos en 3D se conectan por WiFi sin electrónica

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Ejemplo de la nueva tecnología
MARK STONE/UNIVERSITY OF WASHINGTON
Actualizado 07/12/2017 11:12:29 CET

   MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Nuevos objetos de plástico y sensores impresos en 3D son capaces de comunicarse por WiFi con otros dispositivos inteligentes, sin necesidad de baterías u otros dispositivos electrónicos.

   Este avance de investigadores de la Universidad de Washington puede traducirse en soluciones para la vida cotidiana como un control deslizante sin batería que maneja el volumen de la música, un botón que pide automáticamente más copos de maíz a Amazon o un sensor de agua que envía una alarma a su teléfono cuando detecta una fuga.

   "Nuestro objetivo era crear algo que acaba de salir de su impresora 3-D en el hogar y enviar información útil a otros dispositivos", dijo en un comunicado el coautor y estudiante de doctorado en ingeniería eléctrica de UW, Vikram Iyer. "Pero el gran desafío es ¿cómo te comunicas de forma inalámbrica con WiFi usando solo plástico? Eso es algo que nadie ha podido hacer antes".

   El sistema se describe en un documento presentado el 30 de noviembre en la Conferencia y Exhibición SIGGRAPH de la Asociación de Maquinaria Informática sobre Gráficos por Computadora y Técnicas Interactivas en Asia.

   Para imprimir en 3-D objetos que pueden comunicarse con receptores WiFi comerciales, el equipo empleó técnicas de retrodispersión que permiten a los dispositivos intercambiar información. En este caso, el equipo reemplazó algunas funciones normalmente realizadas por componentes eléctricos con movimiento mecánico activado por resortes, engranajes, interruptores y otras partes que pueden ser impresas en 3-D, tomando como base principios que permiten que los relojes sin batería se mantengan en hora.

   Los sistemas de retrodispersión utilizan una antena para transmitir datos al reflejar señales de radio emitidas por un enrutador WiFi u otro dispositivo. La información incrustada en esos patrones reflejados puede decodificarse mediante un receptor WiFi. En este caso, la antena está contenida en un objeto impreso tridimensional hecho de un filamento de impresión conductor que mezcla plástico con cobre.

   El movimiento físico --apretar un botón, el jabón de lavadora saliendo de una botella, girar una perilla, retirar un martillo de un banco de herramientas cargado--, activa engranajes y resortes en otro lugar del objeto impreso tridimensional que hace que un interruptor conductivo se conecte o desconecte intermitentemente con la antena y cambie su estado de reflexión. La información, en forma de 1s y 0s, está codificada por la presencia o ausencia del diente en un engranaje. La energía de un muelle helicoidal impulsa el sistema de engranajes, y el ancho y el patrón de los dientes del engranaje controlan el tiempo que el interruptor de retrodispersión hace contacto con la antena, creando patrones de señales reflejadas que pueden decodificarse mediante un receptor WiFi.

   "A medida que se vierte el detergente de una botella, por ejemplo, la velocidad a la que giran los engranajes le dice cuánto jabón sale. La interacción entre el interruptor impreso en 3-D y la antena transmite de forma inalámbrica esa información", dijo autor y profesor asociado Shyam Gollakota. "Entonces el receptor puede rastrear la cantidad de detergente que queda y cuando cae por debajo de cierta cantidad, puede enviar automáticamente un mensaje a su aplicación de Amazon para pedir más".

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