COMUNICADO: El 55% de los hematólogos españoles analiza la resistencia de los pacientes al tratamiento

Actualizado 16/06/2008 13:32:12 CET

Resultados de una encuesta sobre leucemia mieloide crónica

El 89% de los especialistas españoles sabe cómo y cuándo realizar el test de mutaciones, pero sólo el 55% lo utiliza de forma habitual

COPENHAGUE, 16

Una encuesta realizada entre hematólogos de toda Europa muestra que el 55% de los especialistas de nuestro país hace análisis de mutaciones en el gen BCR-ABL, responsable de la leucemia mieloide crónica (LMC), frente al 42% de la media europea. Las mutaciones en el gen BCR-ABL constituyen una de las principales causas de la aparición de resistencias a los tratamientos contra la leucemia mieloide crónica y su detección precoz es esencial para diseñar nuevas estrategias terapéuticas. La leucemia mieloide crónica es un tipo de cáncer de la sangre que se caracteriza por la presencia de una anomalía genética, el gen BCR-ABL, que causa la proliferación descontrolada de células sanguíneas inmaduras.

La encuesta, en la que participaron 550 hematólogos de 10 países europeos, de los cuales 75 eran españoles, señala también que el 41% de los hematólogos españoles no considera que la realización de análisis de mutaciones genéticas sea esencial en el seguimiento de los pacientes con LMC. Además, alrededor del 70% de los hospitales españoles no realiza este tipo de pruebas en sus instalaciones.

Para el doctor López-Jiménez, médico adjunto del Servicio de Hematología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, la falta de instalaciones adecuadas en los hospitales españoles contribuye a que no se lleve a cabo con más frecuencia el test de mutaciones genéticas. Este experto reconoce que se trata de una prueba costosa y que requiere experiencia, por lo que no cree que se deba implantar en todos los hospitales, sino crear "circuitos de comunicación más estrechos con los laboratorios externos".

En este sentido, la encuesta 'It's Best to Test' pone de manifiesto que casi la mitad de los hematólogos españoles desearían una mayor ayuda por parte de los biólogos moleculares para interpretar los resultados de las pruebas. "Los servicios de Hematología más grandes realizan sus propios análisis de Biología Molecular y el responsable muchas veces es un hematólogo. En estos centros, sí que hay una buena relación: se comentan los casos y el trato es muy estrecho. Sin embargo, cuando tenemos que mandar muestras a otros centros, además de que la relación personal no es tan estrecha, es más difícil establecer un consenso sobre cuándo se debe aplicar un test u otro", opina el doctor López-Jiménez.

A pesar de esta situación, el estudio también señala que los especialistas de nuestro país figuran entre los que mejor siguen las recomendaciones de la Red Europea de la Leucemia (European Lekaemia Net, ELN, sus siglas en inglés), en cuanto a la realización de análisis moleculares en sus pacientes, sólo por detrás de los británicos.

En concreto, el 71% de los hematólogos españoles realiza exámenes moleculares a sus pacientes cada tres meses, como marcan las recomendaciones oficiales, frente al 53% de los hematólogos europeos. Esta prueba se utiliza para determinar con precisión la evolución de los pacientes, ya que permite detectar la proteína anómala bcr-abl y, de esta manera, saber si quedan células leucémicas en la sangre.

"La hematología española está entre las mejores del mundo y contamos con una importante tradición de estudios cooperativos en los que intervienen no sólo hospitales grandes, sino también pequeños. Todo esto hace que haya una concienciación en los hematólogos que se transmite también a los pacientes", afirma el doctor Javier López-Jiménez.

No obstante, la encuesta también muestra que existe cierta tendencia por parte de los hematólogos españoles a agotar todas las opciones de tratamiento con imatinib, incluso en pacientes que no presentan una respuesta óptima. "Si bien es cierto que los inhibidores de segunda generación parecen más potentes y con un espectro más amplio en cuanto a que pueden actuar sobre las mutaciones del gen BCR-ABL, es verdad que tendemos a apurar lo que sabemos manejar bien. En este sentido, sí que somos más lentos en cambiar a los inhibidores de tirosincinasa de segunda generación", sostiene el representante español.

La encuesta forma parte de una campaña más amplia, denominada 'It's Best to Test', que se ha presentado en el congreso anual de la Asociación Europea de Hematología (EHA). Con ella se pretende mejorar la formación de los hematólogos europeos e informarles sobre la importancia de utilizar las diferentes pruebas clínicas a la hora de seguir con precisión la evolución de los pacientes con leucemia mieloide crónica y detectar precozmente posibles resistencias al tratamiento. La campaña ha sido puesta en marcha por Bristol-Myers Squibb.

Bristol-Myers Squibb es una compañía biofarmacéutica global cuya misión es ampliar y mejorar y prolongar la vida humana. Esta compañía, que tiene un fuerte compromiso con la investigación, se encarga de desarrollar productos innovadores que la han convertido en líder en el tratamiento del dolor y de enfermedades como la hipertensión arterial, el VIH/SIDA y el cáncer. Si desea más información, visite la página de Internet de la compañía en la dirección www.bms.es

Emisor: Bristol-Myers Squibb

Contacto: Bristol-Myers Squibb, Marisol Mayoral, telf. 91 456 53 31, marisol.mayoral@bms.com. Europa Press Comunicación, Rubén Marcos, telf. 91 359 26 00,

rubenmarcos@europapress.es.

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