COMUNICADO: Causas del picor vaginal. Tratamiento natural con probióticos

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Actualizado 17/04/2017 16:40:04 CET

Madrid, 17 de Abril de 2017.- El picor vaginal o de la zona de la vulva es causa de consulta habitual en las visitas al ginecólogo. Las causas de esta molestia son diversas, desde jabones demasiado agresivos, enfermedades de la piel, cambios hormonales o estrés hasta, en raros casos, lesiones precancerosas.

No obstante, en la mayoría de las ocasiones el prurito vaginal tiene tres posibles orígenes:

Infecciones causadas por un hongo llamado Candida albicans (candidiasis vaginal ), vaginosis bacteria ( suelen estar causadas por Prevotella bivia o por Gardnerella vaginalis ) o desequilibrios en la microflora natural de la vagina. La vagina cuenta con su propio sistema de defensa frente a infecciones patógenas gracias a la acción de unas bacterias beneficiosas regulan el pH del medio, haciéndolo hostil para otros microorganismos. Como se ha comentado, el equilibrio entre las distintas poblaciones de microorganismos presentes en la vagina y zonas anexas puede verse alterado por varias causas. Cuando esto sucede, se recomienda fortalecer las defensas naturales de la zona con probióticos y prebióticos.

Los probióticos son microorganismos vivos que, en dosis adecuadas, mejoran las defensas naturales del organismo. Los prebióticos más populares son los Lactobacillus, imprescindibles para mantener el equilibrio de la flora intestinal. Pero esos mismos Lactobacillus también poseen efectos reguladores beneficiosos en la mucosa vaginal. Por un lado, producen de manera natural ácido láctico que acidifica el pH de la zona íntima, haciéndola menos susceptible a infecciones por microorganismos patógenos, incluyendo las cándidas. Por otro, los lactobacilos producen sustancias antimicrobianas que ayudan a evitar reincidencias infecciosas.

Los probióticos, para ser considerados como tales, deben cumplir unos requisitos:

-       Seguridad biológica, esto es, resultar inocuos para el ser humano bajo cualquier circunstancia.

-       Resistir las condiciones químicas del tracto digestivo. Los probióticos deben alcanzar el intestino grueso en forma de unidades formadoras de colonias para ser eficaces.

-       Ser capaces de colonizar el intestino y adherirse a la mucosa intestinal. En el intestino las unidades formadoras de colonias deben reproducirse para modular la respuesta inmune mediante el contacto con la mucosa intestinal, y en ocasiones también para producir sustancias de acción antimicrobiana frente a especies de microorganismos que pudieran competir con las cepas probióticas por el sustrato. Estos microorganismos a los que atacarían las colonias de probióticos serían, por la definición de probiótico, siempre patógenos o no deseables.

Los prebióticos son alimentos no digeribles por el ser humano, generalmente hidratos de carbono como los fructooligosacáridos, de los que se alimentan los probióticos. Los prebióticos constituyen el mejor sustrato para los probióticos.

Por otro lado los prebióticos favorecen la absorción de minerales como el calcio, el hierro, el magnesio y el zinc a nivel intestinal y, algunos, reducen los niveles de lípidos en sangre.

Lactoflora es un referente entre los suplementos de prebióticos y probióticos. En el caso de Lactoflora Vaginal, además de Lactobacillus vivos que se han aislado de la vagina, aporta vitamina A para el correcto funcionamiento y defensa natural de las mucosas. Lactoflora vaginal está indicado en casos de desequilibrios en la flora vaginal, vaginosis bacteriana, vulvovaginitis candidiásica y sequedad vaginal.

Para más información:

Autor: Pedro Fernández

Empresa: OlimpoMarketing

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