Un 35% de los conductores de la Comunitat Valenciana reconoce ser agresivo al volante

Atasco de coches en la M30 de Madrid
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 16/07/2018 18:21:08CET

OVIEDO/VALÈNCIA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

Casi 3 millones de conductores circulan con un alto nivel de agresividad y más de 100.000 son auténticos "violentos viales" en toda España, según el estudio 'Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico' presentado por la Fundación Línea Directa y realizado en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (Intras). En el caso de la Comunitat Valenciana, un 35% de los conductores reconocen que son agresivos al volante.

De hecho, un 30% de los conductores valencianos han reconocido que han adelantado bruscamente a otro vehículo con el objetivo de intimidarle, por motivo de algún pique o rivalidad en la carretera.

En todo el Estado, 2,6 millones de automovilistas admiten que se han peleado con otro conductor o que podrían llegar a hacerlo por una disputa de tráfico, y alrededor de 3,2 millones reconocen haber retado a otro conductor a salir del coche para solventar sus diferencias, según indican en nota de prensa.

El informe analiza la percepción sobre las tipologías de la agresividad al volante a partir de una encuesta realizada a 1.700 conductores españoles sobre sus hábitos en la conducción. La agresividad al volante no es solo una falta de civismo, sino que tiene unas consecuencias negativas y peligrosas para el resto de conductores. Mantener actitudes provocadoras al conducir multiplica por 10 el riesgo de sufrir un accidente con víctimas y por 30 el riesgo de sufrir un siniestro con heridos graves.

A nivel general, el perfil de conductor agresivo que por sus conductas termina sufriendo un accidente, corresponde a un hombre joven, de unos 32 años, con pareja, estudios medios, con menos puntos en su carné y que circula principalmente por vías urbanas. Estos conductores reaccionan con mucha más agresividad contra las mujeres y los conductores noveles, con los que suele tener menos paciencia y a los que termina insultando y gritando de forma más frecuente, generalmente recurriendo a tópicos machistas.

Además, preguntados si se consideran agresivos cuando conducen, un 35 por ciento de los españoles reconocen no ser precisamente un ejemplo de paciencia.

MURCIANOS Y RIOJANOS, LOS MÁS IRASCIBLES

Por Comunidades Autónomas, los murcianos y los riojanos son los que admiten ser más irascibles al volante, mientras que los gallegos y los extremeños se ven a sí mismos como los más tolerantes al conducir. Los valencianos se sitúan justo en la media española, el 35%.

La perspectiva cambia notablemente cuando se pregunta al conjunto del país qué comunidades son las menos pacientes en la carretera. En este caso los madrileños (51%) y los catalanes (12%) son vistos por los demás como los más agresivos cuando se ponen al volante. En cuanto a los valencianos, un 8% del resto de españoles consideran que son los más agresivos.

Respecto a por qué los conductores son agresivos, el 20 por ciento de los conductores españoles atribuye la agresividad en el coche al estrés del día a día, principalmente el trabajo y la familia, mientras que el 15 por ciento de los automovilistas culpan a las conductas y maniobras que hacen los demás automovilistas, y un 12 por ciento lo atribuye a los atascos.

Además los conductores también reconocen actuar agresivamente porque se sienten amparados por el anonimato que da la conducción (41%) ya que no se volverá a ver al otro conductor, la sensación de velocidad (27%) o poder tener conductas egoístas, como no dejar pasar a otros coches (8%) en una incorporación.

Otro aspecto interesante es cómo creen los españoles que influyen los acompañantes en la agresividad. Según su punto de vista, ir con amigos (57%) o solo (42%) puede aumentar considerablemente la agresividad en la conducción, mientras que ir con los hijos (62%), con el cónyuge o pareja (37%) o con compañeros de trabajo (34%), puede reducirla.

En cuanto a las posibles medidas que adoptarían los españoles para reducir la irascibilidad en la carretera, un 56 por ciento propone quitar puntos del carné aunque no haya existido una infracción concreta y un 46% pide más formación en las autoescuelas. Otras propuestas serían inmovilizar un tiempo el vehículo (41%), ir a charlas con víctimas de accidentes de tráfico (40%) o poner multas por insultar a otros conductores (40%).